Continuamos con la serie de artículos , de nuestro colaborador Madigan, sobre los conflictos de propiedad industrial bajo el sugerente título «La guerra de patentes».

Por Madigan

El diario Expansión informa hoy sobre el contencioso que mantiene enfrentadas a Marcilla(marca de la multinacional Sara Lee) con la filial de Nestlé acerca de las cápsulas L’Arôme Espresso compatibles con las cafeteras Nespresso.

Foto. www.directoalpaladar.com

Marcilla comercializa las cápsulas a precio más bajo y en grandes superficies, mientras que Nespresso únicamente las vende en sus tiendas propias. El pleito asciende a cien millones de euros.

El año pasado el periódico El País publicaba un artículo sobre la introducción en el mercado español de las cápsulas de Marcilla. Según Mauro Schnaidman, presidente de la división de la multinacional para el sur de Europa, «La cápsula la ha desarrollado nuestro departamento de innovación y desarrollo. Es nueva y diferente». Valen 2,99 euros cada diez unidades, frente a los entre 3,30 y 3,90 euros de la marca Nespresso.

Nespresso demandó a Marcilla al por “infringir la propiedad industrial de la marca y por actos de competencia desleal” al comercializar cápsulas compatibles con sus cafeteras.

En cuanto a los actos de competencia desleal, la Ley 3/1991, de Competencia Desleal, tiene por objeto la protección de la competencia en interés de todos los que participan en el mercado, y a tal fin establece la prohibición de los actos de competencia desleal, incluida la publicidad ilícita en los términos de la Ley General de Publicidad 34/1988.

La cláusula general contenida en el artículo 4 de la Ley se modificó en 2009 para aclarar que, en las relaciones de empresarios o profesionales con los consumidores, la deslealtad de una conducta vendrá determinada por la concurrencia de dos elementos:

  1. Que el comportamiento del empresario o profesional resulte contrario a la diligencia profesional que le es exigible en sus relaciones con los consumidores y
  2. Que tal comportamiento sea susceptible de distorsionar de manera significativa el comportamiento económico del consumidor medio o del miembro medio del grupo al que se dirige la práctica.

En sentido general, se reputa desleal todo comportamiento que resulte objetivamente contrario a las exigencias de la buena fe.

Según el artículo 32 de la Ley, contra los actos de competencia desleal podremos ejercitar las siguientes acciones:

1. Acción declarativa de deslealtad.

2- Acción de cesación de la conducta desleal o de prohibición de su reiteración futura. Asimismo, podrá ejercerse la acción de prohibición, si la conducta todavía no se ha puesto en práctica.

3. Acción de remoción de los efectos producidos por la conducta desleal.

4. Acción de rectificación de las informaciones engañosas, incorrectas o falsas.

5. Acción de resarcimiento de los daños y perjuicios ocasionados por la conducta desleal, si ha intervenido dolo o culpa del agente.

6. Acción de enriquecimiento injusto, que sólo procederá cuando la conducta desleal lesione una posición jurídica amparada por un derecho de exclusiva u otra de análogo contenido económico.

Además, en las sentencias estimatorias de las acciones previstas en los números 1 a 4 del apartado anterior, el tribunal, si lo estima procedente, y con cargo al demandado, podrá acordar la publicación total o parcial de la sentencia o, cuando los efectos de la infracción puedan mantenerse a lo largo del tiempo, una declaración rectificadora.

Volviendo al aspecto de las patentes, como ya vimos, éstas requieren tres elementos básicos: novedad, actividad inventiva y aplicación industrial.

El sistema Nespresso se remonta a 1985, pero tardó quince años en cuajar en el mercado y otros cinco en explotar como caso de éxito digno de escuelas de negocios. Antes existía otro sistema de monodosis, el ESE, inventado por Illy y centrado en restauración y empresas; pero su patente expiró y permitió que todos los fabricantes, incluidos Nestlé (con Bonka) y Sara Lee (Marcilla), entraran en el negocio.

En España, las patentes tienen una duración improrrogable de 20 años, transcurrido tal período la invención pasa a ser de dominio público. El texto de una patente está compuesto por una descripción de la invención para la que se solicita la patente, una o varias reivindicaciones, y dibujos o figuras en caso de que fuesen necesarios para ilustrar la invención. La protección sólo alcanza a la reivindicación. La de Nespresso se refiere claramente a un envase completamente hermético e impenetrable hasta su uso.

En cambio, la cápsula de Marcilla está fabricada enteramente en plástico, es transparente, va en una bolsita y la parte trasera es plana y está llena de orificios. Por tanto, no parece que la filial de Sara Lee infrinja esta patente de Nespresso relativa a las cápsulas, si bien es una cuestión que resolverán los tribunales.

En definitiva, se trata de un conflicto de patentes como los miles que enfrentan cada año a empresas de todo el mundo. Además, se trata de una guerra abierta entre Sara Lee y Nestlé, los dos mayores operadores de café en el mundo. Por último, se plantea un problema que viene de lejos, el futuro de los sistemas cautivos, a medio camino entre proteger la innovación de las empreas y beneficiar la elección del consumidor.

 

 

 

 

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Written by carlos guerrero

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