Nadie nos ha enseñado cómo cerrar una empresa. En cambio abrir una es fácil, rápido y ahora incluso barato. En dos días puedo abrir una sociedad, pero cerrar una empresa es otra historia.

Cuando las cosas se ponen feas, cuando los márgenes se estrechan, cada día queda menos caja, los clientes no te pagan o se retrasan demasiado, no sabes cómo pagar las nóminas….. en fin, que no tienes ni idea de cómo parar todo eso o qué botón tocar para que la presión acabe de una vez.


Ese momento que viven en este momento miles de emprendedores, podemos convertirlo en un periodo más aprendizaje y acumulación de experiencia. Los emprendedores vivimos en un continuo ajuste y ahora más que nunca.

Los escasos recursos nos obligan a implementar acciones rápidas que se traducen en reacciones positivas o negativas en nuestra empresa. Ahí es cuando realmente se aprende a tocar las teclas del instrumento que es tu empresa.

¿Por qué no pasarlo bien reestructurando nuestra start up? 

Los emprendedores estamos acostumbrados a la presión. Quien haya cerrado alguna empresa seguro que nos puede contar que fue uno de los periodos de su vida en los que más aprendió sobre el funcionamiento de una empresa y sobre el comportamiento de las personas. En ese momento es cuando realmente te sientes empresario y es cuando te profesionalizas de verdad.

Vamos a darnos otra oportunidad. Vamos a disfrutar salvando nuestra empresa o parte de ella.

La reestructuración de tu empresa es una clase magistral sobre estados financieros, derecho societario y laboral, marketing, estrategia o modelos de negocio, entre otras.

No hay que temer a la reestructuración o al cierre de una empresa. Las empresas nacen y se mueren tarde o temprano. Intenta salvarla y si es imposible ciérrala antes que te perjudique personalmente. El cierre de una empresa nunca es definitivo. Siempre te llevas algo de ella. Desde una unidad de negocio, una marca, parte del personal para otro proyecto, bagaje, experiencia o  aprendizaje.

 Hagamos el cierre de nuestra empresa como una obra de arte.

[audiotube url=»http://www.youtube.com/watch?v=CS_QOgW1OzY» caption=»Bruce.- Mary´s place «]

Comparte este post en:

¿Tienes alguna duda? Envíanos un correo y contactaremos contigo de inmediato. Consulta aquí

Written by carlos guerrero

1 Comment

Antonio Basso

Hola Carlos,

leo tu email y me viene a la memoria todo lo que vivimos el equipo de Manpersonalcare (mi start up) durante el proceso de cierre. Fue probablemente uno de los momentos más intensos y nutritivos de mi vida. Me faltaría espacio para poder explicar todo lo que llegamos a implementar para intentar evitarlo: calleron ventas (a partir de finales de 2007), nos quedamos sin caja, cambiamos orientación del negocio, cambiamos comunicación, cambiamos a un sistema de gestión que implicaba 100% a todos los integrantes de la empresa en los resultados de ésta (positivos o negativos), cambiamos sistema de flidelización, mejoramos márgenes, intentamos incorporar socios, nuevas áreas de negocio, nos peleamos con la banca, negociamos con abogados, etc, etc, etc.. El cierre fue triste pero inevitable…

No fue una obra de arte pues dudo que el cierre de ninguna empresa pueda ser considerado obra de arte (no deja de ser un momento muy difícil para las personas implicadas). Ahora bien, hicimos absolutamente todo lo que pudimos hacer, y el final fue mucho mejor de lo que hubiera sucedido si hubiésemos continuado.

Un saludo

Antonio Basso
coherentiaconsulting.com

Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*