En los próximos días colgaré los argumentos que últimamente los abogados de los bancos están alegando en contestación a la solicitud de suspensión por parte de los deudores en los procedimientos de ejecución hipotecaria. Están nerviosos. Reconocen que existe una avalancha de oposiciones a la ejecución. No estaban acostumbrados a que el deudor se opusiese, ahora en cambio tienen que «ganarse» sus costas desproporcionales e indecentes.

Hoy he leído este artículo de Juan Laborda en voz populi, « A las puertas de la Gran Recesión», en el que aboga por reestructurar la deuda de las familias si no queremos entrar un una depresión. La reestructuración de deuda es conceder quitas y esperas en la deuda ordinaria e hipotecaria.

¿Por qué? Porque las familas están reduciendo las deudas mediante un ajuste brutal en el consumo y porque dejan de pagar su hipoteca con el objetivo de rebajar endeudamiento de manera más rápida y efectiva.

 

 

 


 

 

La única manera que los bancos lo acepten, es modificando la ley para que los jueces puedan obligar al acreedor a aceptar un plan de pagos razonable o condonar todas las deudas en un mecanismo de nuevo comienzo sin deudas (fresh start).

 

Así lo afirma Laborda en este extracto del citado artículo,

 

«(…)La actual crisis sistémica está a punto de entrar en una nueva fase de profundización de la mismaNos aproximamos, si nadie lo remedia, a una depresión económica que se conoce como deflación por endeudamiento. Es el resultado de un diagnóstico erróneo de la actual crisis económica sistémica, promovido y alentado por las élites extractivas. No hemos aprendido nada.

Sirvan dos datos como muestra. Este viernes se publicó el consumo y la renta personal de Estados Unidos correspondiente al mes de enero de 2013. La tasa de ahorro del país norteamericano se situó en el 2,4% de la renta personal disponible, cifras próximas a los mínimos de 2007, y muy alejadas de su media histórica, alrededor del 7,5%, a la cual revertirá, no les quepa ninguna duda.

aumenta la renta disponible mediante incrementos salariales, y paralelamente se reduce de la carga financiera de la deuda de las familias mediante una reestructuración de la misma, ojalá; o las familias tratarán de reducir sus deudas mediante un ajuste brutal en el consumo privado, y en algunos casos malvendiendo el colateral de la misma. Es el inicio de la deflación por endeudamiento que nunca entendió el monetarista Bernanke.

En nuestro país, la situación asusta. En un blog previo ya comentamos cómo la dinámica de precios nos aproxima a una deflación por endeudamiento. Nuestro IPC en enero de 2013, a impuestos constantes, registró un crecimiento interanual del 0,6%, y la inflación subyacente del 0,2%. Estas cifras reflejan no una ganancia en competitividad, como algunos afirman, sino un hundimiento puro y duro de nuestra demanda interna en plena recesión de balances. Si no se frena la actual política económica España se encamina a una deflación por endeudamiento.» Vozpopuli.com

 

Tal y como hemos repetido desde este blog en numerosas ocasiones, es urgente y necesario regular un procedimiento especial para el sobreendeudamiento de familias y empresarios personas físicas en que se otorgue una segunda oportunidad después de superar un proceso de liquidación de sus bienes o reestructurar la deuda si existe viabilidad después de aplicar una quita en la deuda.


 

«En la crisis económica actual, de fuerte sobreendeudamiento del sector privado, que hasta ahora apenas se ha reducido, la política monetaria es ineficiente, y el efecto de las políticas fiscales expansivas es limitado. O se produce una reestructuración de la deuda o nos veremos abocados a una intensa depresión económica. Los argumentos los podemos encontrar en el últimoIrving Fisher, aquel que tras arruinarse en bolsa durante la Gran Depresión dejo ser monetarista, y ofreció la mejor explicación que hasta ahora se ha dado sobre en qué consiste y cuáles son las consecuencias de la deflación por deuda, en su artículo magistral de 1933 publicado en Econometrica “The Debt Deflation Theory of Great Depressions”.

Irving Fisher describió como un proceso de desapalancamiento como el actual podría llevar a una deflación por deuda: la liquidación de la deuda obliga a vender los activos en una situación de dificultad o apuros, a una contracción de los depósitos, y a una desaceleración en la velocidad de circulación del dinero. «. Vozpopuli.com

 

En definitiva, seguiremos insistiendo en la necesidad de modificar la ley para evitar otros diez años de crisis económica.

 

 

 

 

 

[audiotube url=»http://www.youtube.com/watch?v=6_dw3TZNIGE» caption=»Yeah Yeah Yeah- Sacrilege»]

 

 

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Written by carlos guerrero

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