Las cartas de intenciones,  (letters of intent, MoU), en la que una parte manifiesta a otra parte su propósito de establecer una relación entre ambas, son muy complejas cuando nos encontramos en operaciones internacionales al existir ordenamientos jurídicos de diferentes países, en los que tratan el carácter vinculante de estas relaciones precontractuales de manera diferente.

Con esta entrada y a modo de resumen expongo las 3 claves para tener en cuenta en la firma de una carta de intenciones en operaciones internacionales,

 

 

 

 

 

 

1.-En primer lugar hay que dejar claro que contenido de la carta de intenciones  no constituye un contrato y no se pretende asumir ningún tipo de obligación contractual. Todo ello, para evitar el riesgo del criterio en el common law, en el que priman la voluntad que efectivamente se manifiesta.

2.- Aunque las negociaciones fracasen y las partes acordaron que la carta de intenciones no constituía un contrato y no obligaba a las partes, el documento suele contener cláusulas de confidencialidad, penalización por disminución de valor del activo, etc.., que en este caso ese tipo de cláusulas sí son vinculantes, porque en la práctica así se suele pactar.

3.- Es de suma importancia, por tanto, que de nuevo se mencione y se deje claro, que salvo las cláusulas que incluidas en el punto dos, el resto de acuerdos no suponen la asunción de ningún tipo de obligación entre las partes.

 

 

 

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Written by carlos guerrero

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