Ya tenemos los nuevos criterios acordados por los jueces de los mercantil de Catalunya que pretende unificar la interpretación en relación a las refinanciaciones preconcursales. Aquí puedes consultar el documento completo de fecha 5 de julio de 2013.

Entre las importantes aclaraciones que establecen, me quedo con 4 cuestiones clave en una refinanciación preconcursal,

 

 


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La espera pactada en un acuerdo de refinanciación puede superar los tres años

La DA4 de la ley concursal establece que “Por la homologación judicial los efectos de las espera pactada para las entidades financieras que lo hayan suscrito se extienden a las restantes entidades financieras no participantes o disidentes cuyos créditos no estén dotados de garantía real”.  (..)

.. más adelante la DA4LC establece que “En la homologación el juez, previa ponderación de las circunstancias concurrentes, podrá declarar subsistente la paralización de ejecuciones promovidas por las entidades financieras acreedoras durante el plazo de espera previsto en el acuerdo de refinanciación, que no podrá superar los tres años”.

Los jueces se preguntan ¿qué es lo que no podrá exceder de tres años, la espera pactada o la suspensión de las ejecuciones?

La homologación de un acuerdo de refinanciación tiene la finalidad de favorecer una alternativa al concurso de acreedores permitiendo a las empresas y a la mayoría de sus acreedores financieros alcanzar acuerdos de refinanciación que respondan a un plan de viabilidad a corto y medio plazo, viabilidad que se protege legalmente impidiendo a los acreedores disidentes ejecutar sus créditos.

Si la refinanciación tiene por finalidad la viabilidad de la empresa, viabilidad que dependerá de las circunstancias concurrentes y que desde luego puede necesitar de una espera superior a tres años, no tiene mucho sentido que la Ley establezca de forma automática y objetiva que la espera pactada no podrá superar los 3 años.

En definitiva, entendemos que la expresión “que no podrá superar los tres años” se refiere a las ejecuciones promovidas por las entidades financieras acreedoras y no a la espera pactada en el acuerdo de refinanciación.

 

 La paralización se refiere a cualquier tipo de ejecuciones promovidas por las entidades financieras cuyos créditos estén o no dotados de garantía real.

Según DA4LC ap.1 en la homologación no se puede extender a los acreedores dotados con garantía real los efectos de la espera pactada para las entidades financieras que hayan suscrito el acuerdo de refinanciación.

Está claro que está prohibido legalmente extender el nuevo plazo de vencimiento (o aplazamiento del pago) –la espera pactada- a los disidentes dotados con garantía real, pero ello no impide que el Juez, atendidas las circunstancias, pueda declarar subsistente la paralización de ejecuciones de cualquier tipo promovidas por ellas, incluidas las de garantías reales.

En efecto, según la DA4LC ap. 3 párrafo segundo en la homologación se podrá declarar subsistente la paralización de ejecuciones promovidas por las entidades financieras sin que la Ley distinga si la ejecución es de garantía real o no.

Por lo anterior, no cabe duda de que el secretario al admitir a trámite la solicitud acordará, caso de ser solicitada, la paralización de cualquiera de las ejecuciones singulares, incluso las de garantías reales (la Ley no distingue) promovidas por entidades financieras acreedoras (no otros acreedores) hasta la homologación y en todo caso por plazo máximo de un mes.

Por ejemplo, el AJM2 BCN de 10 de abril de 2013 acordó la paralización de las ejecuciones promovidas por la acreedora disidente dotado con garantía real hasta el día 1 de octubre de 2013 atendidas diversas circunstancias concurrentes:

“En primer lugar, el acuerdo de financiación supone casi el 80% de la deuda hipotecaria. En segundo lugar, el plazo de espera solicitado por la instante únicamente lo es hasta el día 1 de octubre de 2013. En tercer lugar, un aplazamiento de este tipo, resulta necesario, a la vista de las manifestaciones del experto independiente, para lograr un acuerdo de financiación. Los acuerdos futuros contarán con mayores probabilidades de éxito si parte de los bienes de la entidad solicitante, están libres de cargas, al poder ser utilizados como medio de negociación financiera. Según expone el informe del experto independiente, cuenta con un solar en la Plaza de las Glorias, que se encuentra en esta situación. En cuarto lugar, la no extensión del plazo de espera y de la suspensión de las ejecuciones en marcha, supondría poner en peligro el futuro de la entidad a cambio de un aplazamiento discreto. Mantener íntegro el patrimonio de la instante resulta vital para lograr el cumplimiento de los créditos de la disidente y de los adheridos al acuerdo”.

 

¿En qué consiste la espera en un acuerdo de refinanciación?

 Importante conocer las posibilidades que se conceden a la hora de pactar la espera,

El AJM5 BCN de 28 de junio de 2013 declaró: “ En segundo lugar, respecto del contenido del acuerdo de espera que puede ser extendido a los disidentes por la homologación judicial, se afirma que puede tener contenido diverso (pacto de non petendo, una nueva fecha de vencimiento, un calendario de amortización, un régimen de amortización anticipada, aplazamiento de pago de un crédito con un plan de pagos) pero que, en todo caso, obedecerá siempre a un plan de viabilidad que permita la continuidad de la actividad en el corto y medio plazo

 

¿cuándo se extiende la espera a los acreedores con garantía real?

 La DA4LC cuando prohíbe extender la espera a los acreedores cuyos créditos estén dotados de garantía real tiene la inteligencia de que se protege a aquel acreedor que en cualquier situación tiene la facultad de enajenar la garantía para cobrar preferente y exclusivamente su crédito, independientemente de cualesquiera otros derechos y del resto de acreedores.

Si el acreedor financiero disidente no tiene esa facultad de realizar unilateralmente y bajo cualquier circunstancia la cosa afectada por la garantía real no se le puede reconocer inmunidad a la extensión de los efectos de la espera pactada a pesar de que formalmente (que no materialmente) tenga un crédito dotado de garantía real.

Por ejemplo, el AJM2 BCN de 10 de abril de 2013 extiende la espera pactada a los disidentes a pesar de que sus créditos estén dotados de garantía real porque, además de otras razones de índole práctica y circunstancias concurrentes, aplica analógicamente el art. 56.2 LC “que permite la suspensión de las ejecuciones hipotecarias en marcha cuando los bienes están afectos a la actividad del deudor”. Es decir, se proyecta a este momento preconcursal el imposible inicio o continuación de una ejecución de garantía real en una situación de concurso del deudor por recaer sobre un bien afecto/necesario para la continuidad de la actividad empresarial. Como no podría ejecutar en concurso, dadas las circunstancias, no tiene sentido permitirles ejecutar en este momento preconcursal cuando la finalidad del acuerdo de refinanciación es evitar precisamente evitar el concurso.

 

 

 

 

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Written by carlos guerrero

4 Comments

Abogado en Madrid

Muchísimas gracias por el aporte Carlos, estaba escribiendo un artículo para el blog del despacho con el tema y buscaba un poco de referencias, con tu permiso citaré tu web como referencia.

Un saludo compañero.

Javier.

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