El abogado 3.0 es el que invierte 10 años de su vida en buscar negocio fuera de sus fronteras. Es el que consigue generar negocio en más de 10 países al mismo tiempo y es el que asesora en alguna operación mediática e internacional.

¿Cómo se consigue eso? Con un plan de negocio y con la combinación de: 70 % de gestión empresarial, un 20 % de talento jurídico y un 10 % de creatividad legal.

 

 

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Ser una marca local ya no es viable

La visión del abogado 3.0 es de 360 grados sobre el negocio legal. La cuestión internacional es clave para convertirte en un abogado 3.0. Y para abordar ese área de tu plan de negocio debes viajar mucho y hacer negocio fuera de tu país.

Cuando sales fuera tienes que sobrevivir y adaptarte. Ese trabajo de campo te aportará unos conocimientos de las normativas y políticas comerciales de países que serán esenciales para aportar valor a tu cliente.

Ser una marca local ya no es viable. El trabajo y la inversión que te esperan en los próximos 10 años es enorme, pero los resultados serán espectaculares para incrementar el valor que aportas a tu cliente, para tu cuenta de resultados y para tu marca personal o del despacho.

El apoyo a los jóvenes abogados emergentes

La figura del abogado emergente existe. Es aquel abogado que trabaja desde su país de origen, pero que dedica una importante parte de su tiempo a crear su propia red internacional de clientes y posibles partners. Más clientes que partners. No se consigue ser internacional simplemente con formar parte de una red de despachos internacional o con acuerdos puntuales. Tienes que buscarte un cliente y acompañarlo.

Cualquier despacho debería pensar en financiar su propia expansión internacional con abogados jóvenes dispuestos a hacer las cosas de otra manera, pero fuera de su territorio natural. Se trata de abrir mercados gracias a su talento y creatividad. Viajar y entablar relaciones duraderas con clientes internacionales.

La mejor manera de comenzar este viaje es haciéndote con un cliente internacional. Un cliente con filiales y sucursales en otros países. Acompáñalo y entabla tus primeras relaciones internacionales aunque te lo tengas que financiar tu. Síguelo allí donde vaya. Esa es la inversión que tienes que hacer. Así comenzarás a crear un tejido creativo, comercial e industrial en el exterior.

Así comenzarás a tejer tu marca personal y tu proyecto empresarial. Así pasarás de ser un abogado emergente para convertirte en un Abogado 3.0.

 

 

 

 

 

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Written by carlos guerrero

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