¿Os habéis sentido alguna vez fascinados con el asesoramiento de un abogado en un tema complejo?

Yo sí y la verdad es que me impresionó como compañero y al cliente como beneficiado del valor y criterio legal que aportaba el abogado en aquella operación corporativa. Salí de la reunión asombrado y sereno al mismo tiempo.

Esa es la diferenciación que todo despacho de abogados debería alcanzar. Y se consigue cuando el cliente percibe que el abogado conoce mejor que él mismo el sector en el que desarrolla su actividad económica.

Cuando el abogado de los negocios se hace con una operación compleja, es capaz de reconstruirla para luego llevarla a otra dimensión. Esa reconstrucción es lo que se denomina valor.

 


 

Los abogados como evangelizadores de la empresa

Cuando una empresa pisa un despacho como este, percibe desde el principio que es tratada como un ecosistema emocional diferente que al resto de clientes. La empresa se convierte en una obsesión por parte de los abogados del despacho. Sus abogados a partir de ahora pensarán en su empresa como si fuera suya, las veinticuatro horas del día. Sus abogados se convierten como los nuevos evangelizadores de la empresa. Y el cliente percibe la influencia, el valor y el liderazgo de este tipo de abogados

La abogacía minimalista

El trabajo jurídico de una operación empresarial debe basarse en una compleja organización previa. Todo tiene que estar preparado cuando comience a ejecutarse. Esta organización y equilibrio interno se consigue cuando son pocos los proyectos que se aceptan llevar en el despacho. Si quieres alcanzar este nivel de excelencia que tenga como consecuencia el bienestar de tu cliente, debes rechazar la mayoría de asuntos.

Se trata de una abogacía a medida. Estos abogados buscan que su trabajo sea reconocido y admirado por el cliente. El trabajo del abogado tiene un alto grado de sofisticación, de innovación y cuidado por los detalles. Es esencial participar desde el principio del proyecto y establecer una química especial con el cliente, enriqueciendo a ambas partes, de tal manera que después del encargo profesional, el  abogado y cliente han crecido juntos en valor e integridad.

Esta reflexión me ha llevado a tomar la decisión que no voy a aceptar más de diez proyectos o encargos profesionales al año. No sé si alguna vez he conseguido fascinar a mi cliente, pero estoy seguro que a partir de ahora lo haré.

 

 ¿Qué opinas sobre la idea de rechazar la mayoría de encargos profesional para conseguir fascinar a tu cliente?

 

 

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Written by carlos guerrero

6 Comments

Laura

Muy acertado el artículo.
Coincido plenamente en que cada proyecto debe ser un traje a medida para el cliente.
Los casos complejos son los que sin duda mayor satisfacción personal y profesional te producen, aquellos por los que buscaste la jurisprudencia más compleja , por los que pasaste semanas o meses inmerso en la construcción del supuesto de hecho.
Las negociaciones más duras pero a la vez mas gratificantes.
Eso solo es posible si seleccionas muy bien los expedientes que llevas, aunque eso implique decir que no a otros clientes.
Puede que al principio resulte difícil, pero sólo con la selección de esos pocos casos consigues ser el sastre perfecto para confeccionar ese traje a medida.
Hay que luchar por ese sueño y ese reto.
¡Disfruta de los casos complejos!

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Noelia

Siento decir que aunque entiendo el post de hoy no lo comparto. Creo que todo cliente es importante, los grandes,los pequeños y todos merecen ser atendidos, las satisfacciones no saben de grandes o pequeños, al menos para mi todos deberian ser importantes. Cierto es que atender a todo lo que llega al despacho debe ser complicado pero sacarlo adelante si debe ser de verdad satisfactorio….. Encontrar la manera todo un logro, quizás un buen equipo puede ser la clave.

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Juan Carlos

Enhorabuena por el blog.

Lo ideal sería poder hacer solamente proyectos interesantes y que supongan un reto, pero incluso los mejores clientes te piden que les resuelvas algún tema pequeño por la confianza que puedan tener en ti, y no me veo en condiciones de decirles que no y enviarles a otro despacho.

Saludos

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