Son muchos los ejemplos que he ido comentando estos últimos meses en referencia a la adquisición o venta de unidades productivas en concurso de acreedores. Estos ejemplos de casos reales que se dan en los juzgados mercantiles cada día y que gracias a esta posibilidad que otorga la ley concursal, muchas empresas se están salvando y manteniendo los puestos de trabajo.

¿Cuál es la mejor forma para la adquisición de una unidad productiva en concurso de acreedores?

El artículo 43 de la Ley Concursal, es la fórmula más utilizada para llevar a cabo estos procesos de venta de unidades productivas en concurso de acreedores, ya que es la manera más rápida, flexible y segura, en comparación con la posibilidad de adquirir la empresa en fase pre concursal o en en fase de convenio liquidación. La primera por la inseguridad que provoca la institución de la rescisión concursal y la segunda y tercera por el deterioro que puede sufrir la unidad productiva si se tiene que esperar a la fase de liquidación para ejecutar la venta.

El artículo 43 de la Ley Concursal y en concreto el 43.3, son los que nos posibilitan la adquisición o transmisión de la unidad productiva y son sin duda, en la práctica son las más utilizadas en los procesos concursales,

Artículo 43 Conservación y administración de la masa activa

1. En el ejercicio de las facultades de administración y disposición sobre la masa activa, se atenderá a su conservación del modo más conveniente para los intereses del concurso. A tal fin, los administradores concursales podrán solicitar del juzgado el auxilio que estimen necesario.Las referencias a «los administradores concursales» contenidas en la presente Ley, deben entenderse sustituidas por la fórmula «la administración concursal», conforme establece la disposición final primera de la Ley 38/2011, de 10 de octubre, de reforma de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal («B.O.E.» 11 octubre).Ir a Norma

2. Hasta la aprobación judicial del convenio o la apertura de la liquidación, no se podrán enajenar o gravar los bienes y derechos que integran la masa activa sin autorización del juez.

3. Se exceptúan de lo dispuesto en el apartado anterior:

 

  • 1.º Los actos de disposición que la administración concursal considere indispensables para garantizar la viabilidad de la empresa o las necesidades de tesorería que exija la continuidad del concurso. Deberá comunicarse inmediatamente al juez del concurso los actos realizados, acompañando la justificación de su necesidad.
  • 2.º Los actos de disposición de bienes que no sean necesarios para la continuidad de la actividad cuando se presenten ofertas que coincidan sustancialmente con el valor que se les haya dado en el inventario. Se entenderá que esa coincidencia es sustancial si en el caso de inmuebles la diferencia es inferior a un diez por ciento y en el caso de muebles de un veinte por ciento, y no constare oferta superior. La administración concursal deberá comunicar inmediatamente al juez del concurso la oferta recibida y la justificación del carácter no necesario de los bienes. La oferta presentada quedará aprobada si en plazo de diez días no se presenta una superior.
  • 3.º Los actos de disposición inherentes a la continuación de la actividad profesional o empresarial del deudor, en los términos establecidos en el artículo siguiente.
En una próxima entrada, analizaré lo que nos dice la jurisprudencia sobre la justificación argumentada  por los jueces para autorizar las ventas de activos en la fase común.

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Written by carlos guerrero

2 Comments

Laura Mollá

Otro aspecto importante a valorar en la adquisición de la unidad productiva de la empresa en concurso, es el aspecto laboral, puesto que el Juez en el auto puede acordar que el adquirente, pese a la sucesión de empresas, no se subrogue en la parte de salarios e indemnizaciones pendientes anteriores a la enajenación que sean asumidos conforme al art. 33 ET por parte del Fondo de Garantía salarial.
Art. 149 Ley Concursal:

“149.2. Cuando, como consecuencia de la enajenación a que se refiere la regla 1.ª del apartado anterior, una entidad económica mantenga su identidad, entendida como un conjunto de medios organizados a fin de llevar a cabo una actividad económica esencial o accesoria, se considerará, a los efectos laborales, que existe sucesión de empresa. En tal caso, el juez podrá acordar que el adquirente no se subrogue en la parte de la cuantía de los salarios o indemnizaciones pendientes de pago anteriores a la enajenación que sea asumida por el Fondo de Garantía Salarial de conformidad con el artículo 33 del Estatuto de los Trabajadores. Igualmente, para asegurar la viabilidad futura de la actividad y el mantenimiento del empleo, el cesionario y los representantes de los trabajadores podrán suscribir acuerdos para la modificación de las condiciones colectivas de trabajo.”

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