Este post es un resumen muy ejecutivo para  para comprender el funcionamiento de la delegación de facultades en un consejo de administración.

El objetivo es evitar que un consejo de administración se convierta en incapaz y poco ágil, ya sea por el excesivo número de consejeros o por ejemplo, por criterios geográficos, la fórmula de delegar funciones por parte de los consejeros es una solución eficaz.

5 claves de la delegación de facultades en un consejo de administración

Recuerda que la delegación se admite en el caso que la estructura del órgano de administración sea un consejo de administración y no un administrador único, solidario o mancomunado. En esos casos de apodera, no se delega.

Lo más habitual es delegar facultades a uno o más consejeros delegados o en comisiones ejecutivas, de tal manera que facilita la gestión de la sociedad.

La competencia para delegar facultades es del propio consejo de administración y no de la junta general. No obstante se pueden limitar y prohibir esta delegación mediante los estatutos sociales.

El nombramiento es competencia del consejo y requiere la aceptación de los designados. Los consejeros delegados y los miembros de las comisión ejecutiva ha de ser necesariamente consejeros. La designación puede recaer en personas físicas o jurídicas.

El acuerdo de delegación debe documentarse en escritura pública e inscribirse para la eficacia de los actos del delegado.

Cualquier cuestión que tengas sobre el funcionamiento de un consejo de administración, no dudes en consultarme.

 

 

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Written by carlos guerrero

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