Es un honor para mi publicar la entrevista de hoy a Javier Moreno, socio de IurisTalent, firma especializada en la búsqueda y selección de abogados. Javier nos proporciona alguna de las claves del presente y futuro de la abogacía. Espero que os guste.

 

foto Javier Moreno

 

Entrevista a Javier Moreno, socio- director de IurisTalent

¿Cuándo comenzó su actividad Iuris Talent y cómo ha sido la evolución en estos años?

En marzo de 2010, tenemos tres años y medio de vida. La evolución ha sido muy positiva, nuestra especialización en el sector legal y el profundo conocimiento del mismo cada vez lo valoran más, tanto nuestros clientes (despachos de abogados y asesorías jurídicas internas) como los candidatos. Los motivos que nos llevaron a decidir emprender esta aventura empresarial se deben a que detectamos una necesidad no cubierta en el mercado legal. Hasta ahora no existía una firma especializada en la búsqueda de perfiles legales, con un enfoque vertical y con una amplia visión del ámbito de RR.HH. en el mundo de la abogacía. Tenemos la experiencia y entendemos con claridad lo que es un despacho por dentro, su organización, su estructura y la dinámica profesional existente. Por otro lado, la evolución profesional que hemos tenido los socios fundadores nos ha dado un amplio networking que nos facilita nuestra tarea principal que consiste en identificar y seleccionar abogados, cualificados, experimentados y que cumplan con las expectativas que tienen nuestros clientes.

¿Quién os contrata más? ¿el abogado directamente o los despachos de abogados en la búsqueda del talento?

Normalmente son los despachos. Para atender a los abogados, hemos creado un servicio de asesoramiento en transición de carrera para Profesionales “Premium” (a partir de 10/12 años de experiencia y alto perfil técnico y comercial). Los asesoramos y orientamos en este proceso de cambio en su carrera, nos convertimos de alguna forma en sus agentes.

Hace unas semanas acudí a un encuentro con el presidente del Consejo General de la Abogacía, Carlos Carnicer, y transmití la preocupación de los jóvenes abogados que no encuentran trabajo. Abogados que deberían desarrollar su carrera en los mejores despachos ahora se encuentran que no pueden desarrollar su carrera como ellos pretendían. ¿Qué recomiendas a los jóvenes abogados que no encuentran trabajo?

Que en la medida de los posible se sigan formando, tanto en conocimientos jurídicos como en habilidades y también en idiomas (incluso con estancias en el extranjero si tienen posibilidades). Si realizan algún curso de post grado es muy factible que les surja alguna colaboración en régimen de prácticas y de esta forma ya pueden meter un pie en el mundo profesional. Es cierto que ahora los despachos están más reticentes a contratar a abogados sin experiencia por lo que la vía de ofrecerse en prácticas les puede abrir alguna puerta.

¿Qué perfil de abogado es el que más buscan ahora los despachos de abogados?

Una parte importante de nuestras búsqueda se está centrando en socios y/o responsables de área que aporten cartera de clientes, presenten un elevado perfil técnico y sean auténticos “rainmakers”. Por áreas de práctica, hemos llevado búsquedas de estos perfiles para Laboral, Fiscal, Concursal, Procesal, Penal Económico y Financiero. Otras búsquedas que llevamos son posiciones intermedias muy variadas que oscilan entre los 4/5 años de experiencia hasta los 10/12. Cuanta más elevada es la experiencia los despachos, en general, buscan que haya una aportación mínima de facturación de forma que el profesional se pueda “autofinanciar”. A nivel senior cada vez es más demandado tener perfil comercial y relacional. Ser capaz de identificar oportunidades y generar negocio.

¿Cuáles son los despachos más activos en la contratación de abogados?

Los más activos están siendo los medianos españoles, algún internacional mediano y también alguna big four. Realmente hay un riquísimo tejido de despachos pequeños/medianos (de 5/10 profesionales a 20/40) que están muy activos, con buenos clientes, buenos asuntos y que están apostando por un perfil profesional cada vez más elevado. Es en este segmento donde estamos trabajando más. Muchas veces son firmas sin mucha visibilidad, sin una marca muy relevante pero con un posicionamiento muy ambicioso en su entorno empresarial.

¿Crees que los bufetes han dejado la crisis atrás?

No me atrevería a decir tanto pero sí que es verdad que las firmas están incrementando su asesoramiento relacionado con trabajo “constructivo” y con valor añadido: operaciones de compraventa de empresas,  capital riesgo e inmobiliario, y por otro lado se mantienen los altos niveles de trabajo en procesal, concursal y laboral. Ello hace que muchas firmas empiecen a ver el futuro con más optimismo y se decidan a invertir en nuevas contrataciones, especialmente de juniors.

¿Se ha cerrado el acceso a socio en los grandes despachos?

La carrera a socio se ha ralentizado estos años. Si antes se alcanzaba la categoría de socio en un promedio de 8/10 años, ahora son 14/16. También el up or out se ha automatizado. Mi opinión es que si se seguirán frenando las promociones. Con el actual modelo piramidal vigente en la mayoría de firmas, si no hay crecimiento y por tanto posibilidad de ampliar la pirámide en los diferentes niveles, no hay posibilidad de hacer promociones. Algunas firmas están incentivando las jubilaciones para dar paso a socios jóvenes. También se está intensificando la nominación de “counsels” como “parking” intermedio. De todas formas, a aquellos abogados que realmente tienen una contribución excepcional se les sigue haciendo hueco en la sociatura o se les compensa con variable (incluso en sistemas lock step).

¿Sufre el sector legal una reconversión? ¿Hacia dónde va la abogacía? Voces muy autorizadas dicen que la abogacía sufre el momento más crítico de la historia. ¿Cómo será el abogado del futuro?

La crisis de estos años sin duda están haciendo replantear muchas cuestiones a los despachos: la política de precios (honorarios a la baja); los sistemas de facturación (desaparición de la facturación por horas); más acento en el servicio (accesibilidad, agilidad en la respuesta, etc); demanda de abogados con perfil más comercial (la parte técnica se presupone); la internacionalización de las firmas (ya sea a través de las redes, alianzas o cerrando acuerdos con “best friends”  o abriendo oficinas propias en mercados emergentes: Europa del Este, Marruecos, China, etc); cambios en los sistemas de partnership; aparición de nuevas firmas creadas por ex abogados de grandes firmas con una propuesta de valor muy atractiva: excelencia técnica, accesibilidad y servicio y honorarios muy competitivos; la “laboralización de lo abogados”, etc, etc.

Todas estas circunstancias, que no son pocas!, están creando un marco competitivo nuevo donde el gran cambio, en mi opinión, es que los despachos se están viendo cada vez más como empresas de servicios que como despachos tradicionales. Por tanto este cambio de paradigma obliga a aplicar técnicas de management y a apostar por una gestión más profesionalizada.

El abogado del futuro tendrá que seguir teniendo una gran base técnica y de conocimientos; olfato comercial; conocimientos económicos y empresariales (una gran carencia actual); responsabilidad social; capacidad para relacionarse en varios idiomas (no sólo el inglés) y un alto dominio de las tecnologías.

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Written by carlos guerrero

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