Mantener activo un blog es un trabajo duro y tiene un coste económico considerable para poder tenerlo en condiciones para los numerosos lectores que pasan por aquí. ¿Por qué sigo escribiendo este blog? Pues por dos razones principalmente. La primera es por todos los lectores que seguís ahí y que me animáis a seguir aquí. Y la segunda es por días como hoy, por entrevistas como que hoy publico. El blog también es esto. Es tener el privilegio de entrevistar a personas como Javier García, un excelente profesional y un gran emprendedor.

Espero que la disfrutes como yo he hecho.

 

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Entrevista a Javier García

TreepleA, Insituto CIES, Sintetia, Alantis Seed Capital, son algunas de las iniciativas que has fundado o diriges. Puedes explicar para el que no te conozca, ¿qué es lo que haces?

Parecen muchas iniciativas y un poco de locura, pero en realidad, hay una gran conexión entre todas ellas. Mi pasión es la Economía y las Finanzas. La Economía es un mar de oportunidades intelectuales porque la gran mayoría de los axiomas de los que partimos no se suelen cumplir en el mundo real. Ni la información es perfecta. Ni el riesgo se puede medir siempre. Ni somos estrictamente racionales a la hora de adoptar decisiones (de inversión o de consumo). Ni la competencia es perfecta. De hecho, estamos inmersos en un mundo cada vez más complejo y tomar decisiones con ciertos “fundamentos” económicos es cada vez más difícil. Y esto es algo que siempre me ha apasionado. Por mucho que profundices, trabajes y analices ciertos temas, parece que las verdades absolutas no existen y siempre hay mucho margen para la interpretación. Es ahí donde me siento cómodo y lo que realmente me motiva, tratando de aportar los mayores fundamentos posibles y, sobre todo, que ayuden a tomar decisiones. Y esto es quizás lo que explica en qué iniciativas me involucro

Si quieres, podemos profundizar en algunas de ellas. ¿Qué es Instituto CIES?

Pues fue la primera compañía que fundé, junto a otros socios, y es mi actividad principal. Instituto CIES es una empresa de servicios avanzados con dos líneas de negocio muy diferenciadas: la seguridad de la información, que lidera mi amigo y socio, y las finanzas, que aplicamos fundamentalmente a tres contextos: 1) ayudar a las empresas en apuros a diseñar estrategias financieras adecuadas para sortear sus dificultades (en cooperación con un buen equipo de abogados). 2) Trabajamos con empresas consolidadas que están diseñando nuevos proyectos de inversión o exploran nuevas oportunidades (un nuevo mercado, una fusión, crear una filial, una red de franquicias, poner en el mercado una nueva tecnología…) y ayudamos a valorarlas y presentarlas en términos financieros, para adoptar mejores decisiones. Esto tiene más miga que un análisis coste beneficio…porque, seas grande o pequeño, tengas o no historia empresarial, te tienes que enfrentar a conocer y estar preparado para afrontar los riesgos y la incertidumbre, que son silenciosos pero mortales. Y 3) Estamos especializados en diseñar modelos financieros para empresas o proyectos de inversión que se enfrentan a un elevado grado de incertidumbre, hasta el punto de que puede, incluso, paralizar a los promotores y mucha más a los inversores, si los fundadores los necesitan. Aquí trabajamos mucho con startups o con empresas de capital riesgo, que son precisamente los que tienen que convivir en estos contextos de incertidumbre y riesgo desde etapas muy tempranas. Esto lo hacemos a través de una metodología a la que hemos dedicamos mucho tiempo y energías intelectuales, y que hemos llamado TreepleA.

Explícanos en que consiste TreepleA.

A mí me gusta decir que TreepleA es una lógica financiera. Que usamos, fundamentalmente, para la valoración de compañías innovadoras, o de ‘alto riesgo’ o disruptivas, en el sentido de que no existen mercados o reglas de juego claras y allí las metodologías financieras ‘más habituales, no pueden aportar unas mínimas garantías de que lo haces/valoras tiene algún fundamento.

.. ¿Cómo surge?

De una necesidad y de muchas horas pensando y analizando cómo los financieros tomamos decisiones y si, con ello, tendemos a tomar atajos que puedan ser ‘peligrosos’, y me explico. Cuando empezamos a trabajar con empresas en distintos procesos (toma de decisiones coste/beneficio, re-financiaciones, reestructuraciones, análisis de rentabilidad de inversiones, planes financieros y estratégicos…) empezamos a observar que cuanto más innovación y más intangibles existen en una compañía más reticencias y más dificultades existen en los mercados financieros “tradicionales” para hacerse comprender o para transmitir una mínima credibilidad. Es muy difícil explicar a una entidad bancaria que una empresa tiene una patente con la que puede experimentar un gran potencial de mercado pero que para ello necesita cierta financiación para empezar a desarrollar (fabricar, contratar personal…) su producto. El potencial está asociado a futuro, a riesgo, y si no hay balances sólidos (e históricos), si no hay garantías personales e hipotecarias…en definitiva, si no hay condimentos habituales de análisis de riesgos en mercados tradicionales, las empresas no tienen posibilidad de conseguir financiación privada, o al menos es mucho más difícil.

Nos enfrentamos a estas dificultades con empresas con las que nos hemos involucrado de forma muy importante, en sectores como biotecnología, nuevos materiales (nanotecnología con soluciones en el ámbito sanitario) o en empresas de tecnologías de la información e incluso en startups con modelos de negocios realmente disruptivos en el ámbito de las energías renovables (y que están teniendo un gran impacto en mercados que absorben mucho mejor las innovaciones, como Estados Unidos, Reino Unido o Alemania, por poner algún ejemplo). En estos casos, observamos que había que ir más allá en la forma de presentar y trabajar los planes financieros. Había que crear puentes más seguros donde los financieros estén cómodos y donde se pueda crear un lenguaje y un terreno de juego común que permita crear un clima de mayor confianza entre las partes y así alcanzar acuerdos y, en definitiva, innovar en cómo se analizan las finanzas corporativas en el siglo XXI para fomentar la creación de empresas de alto crecimiento, innovación (y también de riesgo).

Y así es como parte del equipo de #CIESFinanzas nos empezamos a formar en metodologías financieras más sofisticadas, con empresas y centros de formación punteros. Hemos hecho seminarios internos con académicos, repasado ampliamente la literatura científica al respecto y hemos ido trabajando diversas posibilidades para traducir esa “caja negra”, que supone para muchos financieros invertir en empresas con modelos de negocio disruptivos, en una caja “traslúcida”. Tratamos de aportar luz al potencial de una compañía en sus fases tempranas, de aportar información de alto valor para que los financieros, inversores o terceros ajenos a estos negocios puedan comprenderlos y valorar con mayores fundamentos los riesgos que asumen, así como la rentabilidad y cómo se genera ésta.

TreepleA se basa en una metodología de opciones reales y árboles de decisión, donde se “radiografía” por completo a una startup y se la coloca ante distintos escenarios, se estudian sus hitos clave, estratégicos y de futuro, y se les asigna una probabilidad de que ocurran. Con esta metodología lo que cambia es la forma de invertir, la forma de tomar decisiones empresariales en contextos de incertidumbre. Ayudas a identificar muy bien dónde está el riesgo de la inversión, dónde está la capacidad de la empresa de generar beneficios, cuándo, qué tiene que ocurrir, con qué inversión. Y a medida que van pasando los días, y vas teniendo más y más datos, se enriquece el modelo y los riesgos se van acotando. Sólo así podemos enfrentarnos a la complejidad, troceándola, experimentando y tomando decisiones muy concretas. No se trata del todo o nada (invertir o no) sino de invertir de otra manera, con mayores fundamentos.

.. ¿Y esto es servicio o tenéis una herramienta?

Ahora mismo Treeplea es 100% un servicio de consultoría. Muy singular y adaptado a las necesidades de un cliente muy concreto. Nuestro objetivo es lograr crear una herramienta accesible, sobre todo para startups, pero es complejo porque precisamente se necesita encontrar el equilibrio entre la singularidad que requiere cada cliente (en este caso startups) y la posibilidad de hacer una herramienta que llegue al mayor número posible de interesados. Este es el siguiente reto importante para nosotros, pero estamos en fase de diseño.

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Uno de mis blogs favoritos es Sintetia.com, del cuál eres co-fundador. ¿Nos puedes explicar los comienzos del blog y la evolución del mismo?

Sintetia nació como un hobby, paseaba por una playa muy cerca de mi casa y hablando con un gran amigo y apasionado como yo por la Economía decidimos que teníamos que dejar de enviarnos esos mails tan largos, de discutir temas entre nosotros y que ya era hora de poder abrir estas inquietudes a más personas. Y así decidimos en 2009, sobre la marcha crear “un blog”. Pensamos en varios nombres, triunfó entre nuestros colegas el nombre de Sintetia y yo, que soy el más obsesivo por la empresa, creí necesario crear una sociedad, meterle algo de dinero y hacerlo todo más profesional. No es que tuviéramos una motivación de crear una gran empresa, sino que quería tener un instrumento más profesional. Y así empiezan 3 economistas, amigos, compañeros de facultad en algún momento, con perfiles distintos (Andrés muy especializado en ‘altas finanzas’, Abel es un crack en el mundo de la estadística y la lógica económica y, yo, que me apasiona el ámbito del managament y el emprendimiento). Al principio no nos leía casi nadie, pero disfrutábamos muchísimo escribiendo temas que realmente nos salían del alma, que nos inquietaban. Nos poníamos de mala leche cuando veíamos cómo algunos medios o llamados ‘analistas’ pegaban patadas a la ‘pagina 1’ más básica de la teoría económica. Y así es como fuimos, de forma constante, invirtiendo nuestro dinero, con cero ingresos pero con una motivación muy fuerte, construyendo un portal que poco a poco parecía que interesaba más y más.

Hubo un momento, en debates claves, con la crisis, donde algunos de nuestros análisis interesaban mucho a periodistas y gente que tiene ‘cierta influencia’. Y es cuando nos empiezan a citar medios a escala nacional, o a pedirnos ciertos artículos, cuando damos un gran salto cuantitativo. La motivación siempre estuvo a tope al igual que nuestro compromiso grabado a fuego entre nosotros de que, podemos estar más o menos equivocados, pero hagamos las cosas sin egos, con profesionalidad, citando fuentes y, sobre todo con honestidad. Por eso nos definimos como mentes inquietas que quieren sumar, aportar su visión pero con mente abierta dispuesta a construir. Eso creo que falta mucho en España. No hay medio al que no se le asocie como una ideología. Y en Economía parece que siempre hay posturas enfrentadas con ideologías de por medio. Nosotros jugamos a dar voces a distintas corrientes, exigiendo siempre esa honestidad y esa profesionalidad (no vale contar las batallas del abuelo…o retórica barata sin datos, sin lógica o sin estructurar). Y poco a poco hemos construido un grupo de colaboradores que comparten estos valores, que tienen mucha motivación y que encuentran en Sintetia un lugar “respetable” donde aportar visiones exigentes sobre los temas que se tratan.

Me preguntan muchas veces por qué no jugamos a la publicidad o los post “patrocinados”. La verdad que no hay día que no nos llegue una oferta para que hablemos de una empresa o de una iniciativa por lo que nos pagarían cierta cantidad de dinero. Pero esto nunca lo hacemos. No vivimos de Sintetia, y no se puede matar nuestro propósito a cualquier precio. No aceptamos estas cosas. Nosotros tenemos una visión que va más allá: construir un verdadero think tank online que incorpore al mejor talento, profesionales con inquietudes y tratar de aportar aire fresco para construir mejores análisis…y creemos que eso puede ayudar mucho y se valora. Así que no te voy a negar que Sintetia ya se autofinancia, que tiene un volumen de visitas y de seguidores muy respetable, que tenemos cada vez más acceso a personas de gran interés (que antes eran casi inaccesibles). Pero queremos usar todo eso para seguir construyendo esa comunidad potente de mentes inquietas.

Como ves…me puede la emoción cuando hablo de Sintetia…es mi tercera hija, jejeje, a la que dedicamos mucho tiempo pero que nos cultiva, nos obliga a ver las cosas desde muchos prismas diferentes y, por tanto, nos hace crecer como personas y como profesionales. ¿Se puede pedir más?

También eres co- fundador de la sociedad inversora Alantis Seed Capital, ¿cómo llegas al proyecto y cuál es vuestra filosofía de inversión?

Alantis Seed Capital es un proyecto al que me incorporo como director general en el verano del 2013. Tenía que pasar, J, mi involucración cada vez mayor en el mundo de las finanzas en contextos de alta incertidumbre, mi contacto diario con empresas muy dinámicas que generan recursos y los reinvierten sin parar y yo en la cocina de su estrategia financiera, mi pasión por el mundo startup, innovación, tecnología y mentes inquietas (una vez más)…todo esto junto, empaquetado, con un gran amigo (Pablo Martín de Izertis), dio lugar a Alantis Seed Capital. Una sociedad de inversión, en las primeras etapas, capital semilla (o pre-semilla), que a la vez poco a poco se va posicionando en el ecosistema inversor español, por el volumen de operaciones, por nuestra involucración en vehículos como DaD y, sobre todo, porque Alantis, una vez más, aspira a tener un ‘dream team’ que permita hacer este trabajo de alto riesgo con el mayor de los rigores posibles, con metodología y con lógica.

Ahora mismo ya hemos invertido una cantidad relevante de recursos, tenemos 12 participadas, hemos creado un vehículo nuevo, Centio Ventures, al que estamos dando entrada a inversores muy cualificados, con muchas ganas de aportar conocimiento, experiencia y recursos, y que estamos profesionalizando para aportar las máximas garantías posibles a nosotros mismos como socios y a todo aquella persona que nos acompañe en el proceso, que por suerte, parece que existen personas, profesionales, con recursos dispuestos a sumarse a estas iniciativas con las que se trata de crear, en última instancia, grandes empresas con gran capacidad de generación de riqueza.

Creo que hay un recorrido muy importante para profesionalizar estas etapas de inversión, que tienen mucho riesgo y que, por tanto, existe un gran vacío, pero a la vez tenemos el reto de detectar gran talento, en etapas muy tempranas, aportarle capital y muchas cosas más, a veces más importantes que el dinero (experiencia en modelos de negocio, estrategias comerciales, conocimiento profundo en tecnologías –sólo invertimos en ámbitos que conocemos bien- y, por supuesto, estrategias financieras adecuadas).

Y el próximo 12 de junio celebráis un evento de presentación. ¿Cómo van los preparativos y en qué consistirá el evento?

Si, el 12 de junio celebramos nuestro primer Alantis Startup Day (invito desde ya a todos tus lectores, que sé que les va la marcha emprendedora, tenéis todos los detalles en AlantisStartupDay). Es un día muy importante para nosotros. En el lugar donde ha surgido la idea, Asturias, y concretamente en Gijón, vamos a presentar todo el trabajo que hemos realizado hasta ahora y, sobre todo, todo lo que hemos diseñado al menos para los próximos 3 años. Y queremos hacerlo con una especie de culto al talento, a la inversión y al networking. Por eso hemos tenido el inmenso placer de contar con la colaboración de dos eventos de potencia nacional, ese mismo día vamos a hacer el primer First Tuesday de Asturias y también pondremos la primera piedra del IE Venture Day en Asturias. Y todo esto enmarcado en un día donde estarán todos los socios de Alantis, amigos, empresarios, inversores de gran prestigio y queremos que sea un día especial de trabajo. Esperamos que sea un punto de encuentro para que todos podamos sacar algo: un consejo, un apoyo para una co-inversión, un proyecto que nos haya llamado la atención. Y además vamos a acabar con una espicha asturiana, es imposible no animarse, ¿verdad? J

¿Qué buscáis en una idea de negocio?

Lo decía hace muy poco en una entrevista que me hicieron para Infocit: Apostamos por aquellas ideas de negocio donde tenemos una dilatada experiencia y capacidades demostradas, porque así nos aseguramos de invertir mejor y de ayudar mejor a los emprendedores. Y esa experiencia y capacidades las tenemos en el ámbito de la tecnología: software, movilidad, internet, big data y aspiramos a ser una referencia en negocios B2B, donde creemos que podemos aportar mucho valor y donde crecen con fuerza grandes perspectivas de futuro.

¿Cómo ves la economía española?

Me preocupa España, porque creo que tenemos mucho que hacer, que no supone presupuesto y que, en cambio, puede tener mucho impacto. Como decía en un artículo reciente, necesitamos ‘quemar grasa’. Nuestro sistema legal está compuesto por más de 100.000 leyes vigentes, muchas de ellas frenando y entrando en contradicción con la flexibilidad que toda empresa requierenuestro sistema de innovación está atrofiado y es poco productivo, a pesar de que la ayuda pública por empresa que invierte en I+D en España es de las más elevadas de Europa, según los datos de Eurostat. El mercado laboral, reformado hasta la saciedad, junto con la educación, no responden de forma efectiva a las necesidades cada vez más complejas y existentes de nuestra realidad.  La fiscalidad penaliza o no incentiva al ahorro ni al trabajo de una forma efectiva, como tampoco supone un aliciente para canalizar recursos financieros privados hacia jóvenes empresas (startups) o la recapitalización de las pymes para afrontar con más garantías procesos de inversión o internalización; no podemos olvidar los déficit tan claramente detectados en España para que los centros de conocimiento bombeen oxígeno útil para las empresas; ni se está trabajando en colocar al país como un lugar atractivo para jóvenes emprendedores inmigrantes que quieran desarrollar aquí sus carreras -en Estados Unidos 3 de cada 10 nuevas empresas que se crean sus fundadores son inmigrantes-.

No hay progreso sin ideas, sin riesgo, sin capacidades para transformarlas en productos y servicios que resuelvan problemas, que hagan más eficaces a los recursos, más productivos y, sobre todo, que creen riqueza y calidad de vida. La apuesta es claraPero mientras, España necesita quitar “grasa” para mejorar nuestro nivel de colesterol y evitar un infarto económico, se sube la fiscalidad al emprendimiento y no se actúa con contundencia en lo que genera salud de una forma sostenible y eficaz.

¿Y cómo ves la salud del ecosistema inversor y del emprendimiento?

Creo que estamos empezando a progresar mucho. España es un país bancarizado, tenemos asociado financiación a deuda bancaria, y no a inversión privada o fondos propios. La crisis nos ha metido en un corsé de deuda muy fuerte, la pyme está asfixiada y los emprendedores no tienen acceso a la financiación bancaria. Esto obliga a tener mucha más imaginación, trabajar más los modelos de negocio, aplicar nuevas lógicas de acercamiento al mercado. Cada vez veo más emprendedores  más capacitados, con propuestas sólidas, con mucho dinamismo y con flexibilidad, condimentos imprescindibles. Y a la vez, hay liquidez en el mercado de inversión (privada). El ladrillo ya no es una inversión, los depósitos no dan rentabilidad y hay mucha inquietud, y cada vez más iniciativas de financiación para apoyar a emprendedores.

Pero no quiero contribuir a esa leyenda urbana de que emprender es cool y llena de alegrías. Emprender también tiene un lado oscuro y complejo. Es francamente difícil ponerse al frente de una compañía, y cada día que pasa más, porque vivimos en un mundo tremendamente complejo, competitivo, donde la diferencia no es instantánea. No nos han preparado para tener una capacidad de resiliencia, de comunicación, de absorción de nueva información y, además, ser top en capacidades técnicas. Lejos de la imagen del emprendedor happy que se hace rico con programitas chorras, está la cruda realidad de trabajar mucho, muy duro y de combinar capacidades humanas, sociales y profesionales. No es fácil. Yo soy el último que quiero desincentivar a nadie a buscar nuevas soluciones a nuevos problemas, pero esta realidad también creo que hay que contarla. ¿Os acordáis de aquello de que “la fama cuesta”? Pues eso…cuesta y más aún que nos lo cuenten 🙂

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Written by carlos guerrero

2 Comments

Teresa

Carlos, quiero felicitarte por la entrevista. Me gusta leer sobre personas que tienen una visión un paso más allá de lo que estamos acostumbrados, que son capaces de pensar en clave de innovación, de mejora, de oportunidad.

Me quedo con una frase: «No hay progreso sin ideas, sin riesgo, sin capacidades para transformarlas en productos y servicios que resuelvan problemas»

Y sobre ésta idea, permíteme recomendarte un pequeño artículo que también habla de 5 pequeños proyectos sociales que funcionan y ayudan a generar empleo http://cuadratabogados.wordpress.com/2014/05/27/5-proyectos-sociales-que-generan-empleos-que-tambien-pueden-ayudarte/

Saludos

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carlos guerrero

Muchas gracias por leerme Teresa. Muy interesantes los proyectos sociales. Y en relación a Javier García, te recomiendo que sigas sus pasos. Es un ejemplo a seguir.

Abrazo

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