El objetivo final de cualquier compañía mercantil y, por ende, de sus socios, será la obtención de lucro o beneficio. Así se deriva ya de la definición de sociedad dada por el Código Civil, según el cual  «La sociedad es un contrato por el cual dos o más personas se obligan a poner en común dinero, bienes o industria, con ánimo de partir entre sí las ganancias.«

El derecho del socio a participar en los beneficios de la entidad ha quedado parcialmente recogido en el artículo 348 bis de la Ley de Sociedades de Capital. La Ley reconoce así que la expectativa legítima de cualquier socio es la de percibir una rentabilidad por su inversión. No obstante, este artículo presenta cierta complejidad (régimen transitorio, definición de los beneficios propios de la explotación…) y no será aplicable hasta  el 31 de diciembre de 2016. Por ello, dejando al margen el citado artículo, hoy analizamos si existe o no un derecho del socio a participar en los beneficios de la entidad vía dividendos.

foto dividendos

Si existen beneficios ¿deben repartirse dividendos?

La respuesta es NO. Así lo han declarado, entre otras, la Sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante de 15 de julio de 2010 o la Audiencia Provincial de Madrid, en sentencia de 24 de septiembre de 2009. Las citadas sentencias establecen que “es doctrina jurisprudencial que el derecho abstracto del socio a participar en las ganancias sociales puede determinar la invalidez de un acuerdo de exclusión a un socio de la participación en los beneficios sociales o la ineficacia de una cláusula estatutaria que impidiese el reparto de forma general, capitalizando todos los beneficios, pero no impide que la junta pueda decidir libremente en relación con un determinado ejercicio, el reparto de los beneficios obtenidos del modo que estime más conveniente, pudiendo incluso acordar la no distribución del mismo y la aplicación a reservas”.

De lo anterior cabe concluir que, si bien existe derecho al beneficio en abstracto, no hay un derecho, propiamente al dividendo.

No obstante, cabe la posibilidad de impugnar los acuerdos que sistemáticamente determinen la no distribución de beneficios. En este sentido, la Sentencia del Tribunal Supremo de 5 de octubre de 2011 dispone que, si bien no existe un derecho absoluto de reparto de todos los beneficios, “no cabe privar al socio minoritario, sin causa acreditada alguna, de su derecho a percibir los beneficios sociales obtenidos”. El acuerdo de no repartir beneficios es un acuerdo anulable y, por tanto, sujeto a plazo de caducidad de 40 días.

¿Cuándo se considera abusivo el “no reparto” de beneficios?

Se trata de una cuestión compleja que exige un análisis de las circunstancias concretas del caso en cuestión, si bien puede considerarse abusivo el que nunca se hayan repartido beneficios, en la medida en que existan, o el que no se hayan repartido durante varios ejercicios. De cualquier modo, la valoración como abusivo de un acuerdo de este tipo requiere atender a la contabilidad de la entidad para determinar la fortaleza de los fondos propios y la conveniencia o no de dicho reparto.

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Written by carlos guerrero

1 Comment

Ricardo Sola

Buenos días Carlos,

Vistos sus conocimientos en la materia me gustaría que me ayudase con una duda sobre la que no he encontrado solución.
Ahí va: en el reparto de beneficios (en concreto, en el reparto de dividendos) de una S.A. participa en la misma forma (cuantía) un antiguo accionista que uno nuevo que suscribe acciones en una ampliación de capital inscrita antes del cierre del ejercicio objeto de la aplicación del resultado? Suponiendo que las acciones antiguas y las nuevas tienen el mismo nominal y han sido desembolsadas al 100% a fecha de cierre.

Muchas gracias de antemano.

Saludos cordiales,
Ricardo Sola.

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