Esta es una cuestión aparentemente sencilla que, no obstante, plantea no pocos problemas con la Agencia Tributaria.

Los rendimientos obtenidos por administradores y socios de sociedades mercantiles pueden ser calificados, a efectos del IRPF, como rendimientos del trabajo o de actividades económicas, dependiendo de las circunstancias concurrentes en cada caso. La doble condición de administrador y socio de la entidad no afecta a la calificación de los rendimientos derivados de la prestación de servicios a la entidad al margen de su condición de administrador.

En primer lugar, debe quedar claro que no existe una identidad entre el concepto de rendimientos del trabajo en el IRPF y el concepto de relación laboral propio del derecho laboral.

 

Distinguimos dos situaciones:

1. Socios que son a su vez miembros del órgano de administración

Este caso es el caso del administrador de una sociedad, el consejero delegado o cualquier otro miembro del consejo de administración de la sociedad.

La condición de socio no afecta a la calificación de los rendimientos que éste obtenga por las funciones desempeñadas como miembro del órgano de administración de la sociedad. A efectos del IRPF, las retribuciones percibidas por los miembros del órgano de administración son considerados de rendimientos del trabajo

De acuerdo con el Supremo, la relación mercantil absorbe cualquier relación laboral. Es decir, cuando confluyen en una misma persona la condición de administrador y de alto directivo, la única relación existente es la mercantil. El Alto Tribunal considera que las funciones de alto directivo quedan subsumidas en las propias del cargo de administrador, “porque la naturaleza jurídica de las relaciones se define por su propia esencia y contenido, no por el concepto que le haya sido atribuido por las partes” (STS 13/11/200)

Por tanto, la totalidad de las retribuciones percibidas por el ejercicio de las funciones propias del cargo de administrador, con independencia de que se hubiera formalizado adicionalmente a dicho cargo un contrato laboral de alta dirección, se considerarán rendimientos del trabajo (ex artículo 17.2 e LIRPF), y tal calificación es independiente de que dichas retribuciones sean o no deducibles en el Impuesto sobre Sociedades

2. Socios que prestan servicios a una sociedad y no son miembros del consejo de administración

Para la calificación de tales servicios (ajenos a la condición de administrador) debe señalarse que no existen reglas especiales a tal efecto en la normativa del IRPF, por lo que habrá que acudir al concepto general de rendimientos del trabajo y de actividades económicas (artículos 17 y 27 de la Ley del Impuesto, respectivamente).

Para que los ingresos que recibe el socio por parte de la sociedad tengan la consideración de rendimientos de actividades económicas, tienen cumplirse dos condiciones:

  1. Ordenación por cuenta propia (se da por hecho si la participación del socio es superior al 50%)
  2. Existencia de medios de producción en sede del socio.

En el caso de servicios profesionales (abogacía, asesoría, servicios de arquitectura, medicina…) el principal medio de producción reside en el propio socio, esto es, en la propia capacitación profesional de la persona física que presta los servicios.

Resumiendo, desde la perspectiva fiscal, resulta esencial analizar en cada caso concreto la presencia o ausencia de las notas de dependencia y ajenidad y la existencia o no de medios producción en sede del socio, de manera que, existiendo tales medios de producción en sede del socio, sólo en ausencia de tales notas cabrá entender que los socios de la entidad ejercen su actividad ordenando los factores productivos por cuenta propia en el sentido del artículo 27 de la LIRPF y por tanto desarrollan una actividad económica. Por el contrario, la calificación de los mismos será de rendimiento del trabajo cuando existan las citadas notas de dependencia y ajenidad o cuando se carezca de los citados medios de producción.

Evidentemente, la existencia de tales notas y medios de producción es una cuestión de hecho, correspondiendo su valoración a los órganos de gestión e inspección de la Administración Tributaria y pudiendo ser acreditada por el contribuyente a través de medios de prueba admitidos en Derecho.

 

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Written by carlos guerrero

1 Comment

Gerson Castillo

Buenas tardes
está esta información actualizada? según tengo entendido ha habido cambios y ahora, a partir de 2015, la calificación como rendimientos de trabajo o actividad económica depende de si el cargo que se desempeñe está incluido dentro de las actividades económicas que se describen en la Sección 2ª de las Tarifas del IAE.

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