En la reciente Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 4 de octubre de 2014 se analiza esta interesante cuestión.

En el post de 26 de septiembre de 2014, analizamos la importancia de la contabilidad en la vida jurídica de toda sociedad.

Como vimos, la Ley exime de la obligación de auditoría a las sociedades que durante dos ejercicios consecutivos reúnan, al menos, dos de las siguientes circunstancias:

1. Que el importe total del activo no supere los 2.850.000 euros

2. Que el importe neto de su cifra anual de negocio no supere los 5.700.000 euros

3. Que el número medio de trabajadores no sea superior a cincuenta.

En el primer ejercicio social desde su constitución, transformación o fusión, las sociedades quedan exceptuadas de la obligación de auditarse si reúnen, al cierre de dicho ejercicio, al menos dos de las tres circunstancias mencionadas.

 

 

contabilidad

 

 

 

Facultad de solicitar nombramiento de auditor por los socios minoristas

No obstante, la Ley de Sociedades de capital otorga a los socios minoristas que representen al menos el 5% del capital social la facultad de solicitar del registrador mercantil el nombramiento de un auditor de cuentas para que efectúe la revisión de las cuentas anuales de un determinado ejercicio siempre que no hubieran transcurrido tres meses a contar desde la fecha de cierre de dicho ejercicio.

Es en este último caso cuando cabe plantearse si al depósito de cuentas debe acompañarse necesariamente el informe de verificación. A este respecto se pronuncia la citada Resolución de la Dirección General.

El registrador deniega el depósito al considerar que “se ha solicitado el nombramiento de auditor para esta sociedad y para el ejercicio al que se refieren las cuentas anuales presentadas, de conformidad con el artículo 265 de la Ley de Sociedades de Capital. En consecuencia, debe incorporarse, al depósito de cuentas, el correspondiente informe de auditoría, teniendo en cuenta que éste debería haber estado a disposición de los socios desde la convocatoria de la junta, de conformidad con el artículo 176 de la Ley de Sociedades de Capital”.

La Dirección General resume su Doctrina al respecto del siguiente modo:

De conformidad con la norma aplicable, no puede tenerse por efectuado el depósito de las cuentas anuales de una sociedad si no se presenta el correspondiente informe del auditor de cuentas cuando en las sociedades no obligadas a verificación contable se hubiese solicitado por los socios minoritarios el nombramiento registral y así se hubiere acordado (artículos 279 y 280 de la Ley de Sociedades de Capital y artículo 366.1.5.o del Reglamento del Registro Mercantil).

Cuando el nombramiento acordado no fuere firme por haber sido objeto de recurso de alzada, el registrador debe rechazar el depósito en tanto no se produzca una resolución firme de la que resulte la procedencia o improcedencia del nombramiento de auditor a efectos de la verificación”

De tal modo, si la resolución firme dispone que no procede el nombramiento de auditor, el registrador deberá proceder al depósito de las cuentas. Lógicamente, si la resolución firme entiende lo contrario, no podrá procederse al depósito sin acompañar el preceptivo informe del auditor de conformidad”

A pesar de que pueda producirse de facto una paralización de la vida social, resulta lógico que, mientras no tenga lugar la firmeza de la resolución, el registrador no puede comportarse como si no hubiera existido solicitud del socio minoritario.

 

 

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Written by carlos guerrero

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