El Tribunal europeo, en la Sentencia en el asunto C-364/13, ha respaldado que puedan patentarse óvulos para su uso industrial o comercial si no tienen la capacidad de convertirse en un embrión humano.

Señala el Tribunal que un organismo incapaz de convertirse en un ser humano “no constituye un embrión humano” en el sentido de la directiva comunitaria sobre protección jurídica de las invenciones biotecnológicas. Por lo tanto, en principio, las utilizaciones de un organismo de este tipo con fines industriales o comerciales pueden ser objeto de una patente.

 

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El Tribunal Superior de Justicia del Reino Unido tramita un litigio entre la sociedad International Stem Cell Corporation (ISCO) y la Oficina británica de Patentes sobre la posibilidad de patentar procedimientos que incluyen la utilización de óvulos humanos activados mediante partenogénesis.

El órgano judicial británico preguntó al tribunal europeo si el concepto de “embrión humano”, tal como fue interpretado por una sentencia de 2011, se limita a los organismos aptos para iniciar el proceso de desarrollo que culmina en un ser humano. Según la corte británica, teniendo en cuenta los conocimientos científicos actuales los organismos objeto de estas solicitudes de registro de patente “no pueden convertirse en ningún caso en seres humanos”.

 El Tribunal de Justicia de la Unión Europea avala patentar óvulos que no puedan convertirse en embrión

En su sentencia, el Tribunal de Justicia declara que, para poder ser calificado de “embrión humano”, un óvulo humano no fecundado debe tener necesariamente capacidad intrínseca para convertirse en un ser humano.

De tal modo, el simple hecho de que un óvulo humano activado mediante partenogénesis inicie un proceso de desarrollo no es suficiente para considerarlo un “embrión humano”, dijo la corte.

En cambio, si tal óvulo tuviese capacidad intrínseca para convertirse en un ser humano, debería ser tratado del mismo modo que un óvulo humano fecundado, en todos los estadios de su desarrollo.

A este respecto, señaló que corresponde al órgano jurisdiccional británico comprobar si, “a la luz de los conocimientos probados y validados por la ciencia médica internacional”, los organismos que son objeto de las solicitudes de registro de ISCO tienen o no capacidad intrínseca para convertirse en seres humanos.

 

 

 

 

 

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Written by carlos guerrero

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