El llamado Innovation Box, o Patent Box, es un beneficio fiscal, consistente en la exención parcial de los ingresos derivados de la cesión de patentes y otros activos intangibles (know-how) creados por las empresas, con el objetivo de favorecer la internacionalización de las empresas españolas y las actividades emprendedoras.

¿En que consiste este beneficio fiscal?

El artículo 23 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades permite reducir en un 60% las rentas procedentes de la cesión del derecho de uso o de explotación de determinados activos intangibles. De tal modo, el tipo de gravamen al que tributarían estas rentas se reduce al 12% (30% *40%). El tipo efectivo será del 10% ó el 8% , si la empresa tributa al 25% o 20%, respectivamente.

 

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¿Qué activos intangibles dan derecho a esta reducción?

Se incluyen las patentes, dibujos o modelos, planos, fórmulas o procedimientos secretos, derechos sobre informaciones relativas a experiencias industriales, comerciales o científicas (know-how). En ningún caso darán derecho a la reducción las rentas procedentes de la cesión del derecho de uso o de explotación, o de la transmisión, de marcas, obras literarias, artísticas o científicas, incluidas las películas cinematográficas, de derechos personales susceptibles de cesión, como los derechos de imagen, de programas informáticos, equipos industriales, comerciales o científicos,

 

La reducción del 60% se aplicará sobre la renta, definida como la diferencia entre los ingresos del ejercicio procedentes de la cesión y las cantidades deducidas en concepto de amortización o deterioro, así como cualquier otro gasto directamente relacionado con el activo cedido. La reducción puede aplicarse no sólo a las rentas derivadas de la cesión del intangible, sino también a las procedentes de la transmisión del mismo, siempre que siempre que ésta no se realice una sociedad del grupo.

Deben cumplirse los siguientes requisitos:

1.   Los activos intangibles deben haber sido desarrollados por la entidad cedente al menos en un 25% de su coste.

2.         La cesionaria debe utilizar el intangible en el desarrollo de una actividad económica y no puede ser residente en un paraíso fiscal.

3.         Cuando un mismo contrato de cesión incluya prestaciones accesorias de servicios, la contraprestación por la cesión del intangible debe estar individualizada.

4.         La entidad cedente debe disponer de los registros contables necesarios para poder determinar los ingresos y gastos, directos e indirectos, correspondientes a los activos objeto de cesión.

A pesar de sus evidentes ventajas, la aplicación de este régimen es muy reducida debido, fundamentalmente, a la falta de conocimiento de este incentivo y a la inseguridad jurídica existente en lo concerniente tanto a la aplicación del incentivo, como a la calificación de un activo intangible como incluido en la categoría legal que da derecho a la reducción.

Para fomentar la aplicación de esta reducción, la Ley permite al contribuyente suscribir  un Acuerdo Previo de Valoración con la Administración Tributaria en relación con los ingresos de la cesión y los gastos asociados, así como de las rentas generadas en la transmisión. Del mismo modo, el contribuyente podrá solicitar un acuerdo previo de calificación de los activos como pertenecientes a alguna de las categorías incluidas en el ámbito de aplicación de la reducción.

 

 

 

 

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Written by carlos guerrero

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