Ayer leí este interesante artículo de Expansión  , sobre las propuestas de estudiantes de derecho para cambiar o incorporar innovaciones en los despachos de abogados. O bien, cómo les gustaría que fuese el despacho de abogados ideal para trabajar.

Algunos reconocidos letrados tuiteros son muy escépticos en relación a estas propuestas y opiniones de estos estudiantes de derecho, y así lo manifestaron ayer en la citada red social. Y no les culpo por ello, ya que el concepto “millennials” comienza a estar muy sobrevalorado. Pero algunas de las propuestas que realizan estos estudiantes, en mi opinión, van perfectamente encaminadas y creo que formará parte de la propia evolución de los despachos de abogados.

Os recomiendo la lectura del artículo, aunque yo me quedo con estas 8 propuestas realizadas por los estudiantes:

  1. “Creo que los jóvenes pueden entender la evolución tecnológica con mayor celeridad que los abogados veteranos. Por eso, pienso que sería esencial implantar en los despachos espacios o procesos en los que los ‘recién llegados’ puedan expresar con libertad sus ideas sobre la evolución de los productos específicos que pueda ofrecer la firma a sus clientes o sobre los servicios que tienen a su disposición. Esto no debería ser constante, podría realizar en forma de taller anual en el que socios y jóvenes abogados discutan, verifiquen y acuerden posibles cambios en estos servicios y planteen innovaciones para el porfolio del despacho“.
  2. Más allá de la fundamental integración de la tecnología en la práctica legal, considero imperativo que el abogado del siglo XXI sea capaz de presentar su trabajo al cliente reduciendo la complejidad, pero manteniendo la credibilidad. Para ello, recurrir a versiones más gráficas y simplificadas que reflejen las distintos cursos de acción a seguir puede resultar tremendamente útil”.
  3. Trabajar en una atmósfera que fomente la creatividad y en la que el abogado joven y con menos experiencia sienta que tiene la confianza necesaria para colaborar de manera significativa son atributos que hacen de un despacho el lugar ideal para comenzar a trabajar. Mi principal motivación en los primeros años de ejercicio es aprender, además de sentirme una pieza fundamental dentro de la maquinaria del despacho. Me inclinaría hacia bufetes que me ofreciesen una carrera con proyección internacional que me permita explorar distintas áreas para adquirir una visión general antes de especializarme”.
  4. Una empresa debe ser capaz de establecer una cultura de diálogo entre sus diferentes áreas de práctica. En este sentido, apostaría por implementar una estructura en la que se invitase a todos los abogados a participar, una vez por semana, en un proyecto llevado a cabo por otro departamento. Esto forjaría un enfoque de colaboración y serviría para plasmar los métodos de resolución de problemas que puedan aparecer en la firma. Esta estructura de diálogo se convertiría en un importante mecanismo para incentivar tanto la cohesión y la eficiencia como la creatividad dentro del despacho”.
  5. Me gustaría dar prioridad a un bufete orientado al mundo de los negocios, que crea en la tecnología y abarque los problemas con soluciones innovadoras, manteniendo así a sus abogados motivados y preparados para cualquier situación. Este despacho debería, igualmente, tener la capacidad de comprender en su totalidad las necesidades de sus clientes, combinando conocimientos jurídicos con una mentalidad empresarial. Por último, no habría que olvidar que el bufete debería hacer un esfuerzo en identificar los puntos fuertes y ambiciones de sus letrados, de tal manera que le puedan guiar y posicionar en el mejor puesto”.
  6. La tecnología sirve para resolver problemas y ese aspecto no se fomenta lo suficiente en los despachos. Los abogados de todo el mundo se encuentran, a menudo, abrumados por la carga de trabajo y deben lidiar con sistemas ineficientes. Ante estas situaciones, habitualmente, los bufetes buscan en el exterior soluciones a sus problemas. Sin embargo, nadie se plantean si algún joven abogado podría idear algún sistema para resolver el rompecabezas al que se pueda enfrentar un socio, ya sea mediante la creación de una ‘app’ o tal vez una plataforma tecnológica. Por esa razón, sugeriría implantar reuniones periódicas entre todos los departamentos para debatir no sólo las posibles soluciones a problemas, sino también para identificarlos con tiempo y buscar una solución antes de que lleguen a la firma”.
  7. Tras haber trabajado en diferentes despachos de abogados, me he dado cuenta de que uno de los problemas más frecuentes está relacionado con la gestión. Los diferentes departamentos funcionan como miniempresas y se aplican soluciones diferentes para problemas idénticos. Por esa razón, creo que en los próximos años se debería reorganizar el sistema de trabajo e implementar métodos de gestión más uniformes, que resuelvan problemas con mayor eficacia, agilidad y celeridad. Evidentemente, esto es más fácil decirlo que hacerlo, porque implica que los despachos vuelvan a pensar su modelo de negocio, pero estoy convencida de que es un apartado que hay que estudiar con detenimiento”.
  8. La globalización ha generado un cambio rotundo en el trabajo que realizan las firmas. Actualmente, cada vez es más habitual que las empresas realicen operaciones internacionales y los bufetes tienen que estar preparados para dar respuestas desde un punto de vista legal. Por esa razón, creo que los despachos deberían contar con una cantera de abogados multicultural. Los negocios no se hacen de la misma manera en todos los países y por eso es importante contar con personas autóctonas que no sólo cuenten con estudios jurídicos, sino también con conocimientos culturales que faciliten el contacto. Aunque esos letrados no pudieran ejercer en alguna jurisdicción específica, por no contar con la licencia correspondiente, es muy posible que termine resultando positivo contar con ellos como consultores culturales”.

Mucho de lo que exponen estos estudiantes tiene que ver con la Cadena de Valor Circular (herramienta de reflexión), que estupendamente se explica en este artículo de hoy mismo en Sintetia.

 

 

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Written by carlos guerrero

6 Comments

Laura

Coincido en ambos planteamientos: la palabra millennial está sobrevalorada y las propuestas destacadas son buenas.
No obstante, en mi opinión, la palabra por repetitiva, es un poco cansina. Parece que esta generación haya descubierto la solución a los problemas de la abogacía, y creo que compañeros de profesión que ya hemos pasado la etapa “millennial” tenemos las mismas inquietudes por cambiar el actual concepto de la abogacía y llevamos muchos años aplicándolo. Quizá seamos pocos, pero no se ha descubierto nada que otras profesiones no estén aplicando; la novedad radica en el poder de las redes sociales para viralizar estas opiniones, que , insisto, no considero que sean nuevas.

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Manuel Hernandez

Sin duda una tarea complicada la que tenemos, los ya “con tablas” como los nuevos abogados que vienen !! Creo que muchos nos hemos adaptado a diferentes “mejoras” tecnologicas y asi seguiremos mucho tiempo.

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T. García Abogado en Bufete G. Elías y Muñoz

Interesante reflexión Carlos. Aplicable además a cualquier sector empresarial, no solo al de los Abogados. Las 8 propuestas descritas en el artículo son muy interesantes y se pueden sacar muchas conclusiones, e independientemente de que estoy de acuerdo con muchas de ellas, opino que en un futuro próximo existirán especialistas en derecho formados en áreas de gestión y optimización de recursos adaptados a las nuevas necesidades de los bufetes.

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Roshani Khanna

Hola soy Roshni Khanna, es mi primera ocasión de comentar en cualquier lugar, cuando leí esta pieza de contenido que pensé que también podía hacer comentarios debido a este punto sensible.

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Charta abogados

Una reflexión aplicable a todo tipo de sectores. Los de vieja escuela es algo que es conveniente tener en cuenta, ser mucho más innovadores y mostrar no solo un espacio más “allegado” sino, adaptarnos a las nuevas tendencias y tecnologías para llegar mucho más allá eso sí sin perder nunca la esencia de uno mismo y el concepto y mensaje de la propia empresa. Saludos

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