Interesante conversación la que tuve el pasado jueves en Madrid, con Álvaro Alegría, director ejecutivo de RDU. Hablamos del sector legal actual y de su futuro. Gracias Álvaro, espero que podamos repetir en breve.

Aunque desde el jueves, llevo dándole vueltas a muchas cuestiones que comentamos. Una de ellas es en relación a las habilidades del abogado.

Hoy en día se exige todo tipo de habilidades que no son jurídicas. Se ha escrito mucho sobre ello. Las habilidades de las que más se habla, son por ejemplo, que los abogados desarrollen habilidades de comunicación y marketing, por un lado, y vender por otro, es decir, la capacidad del abogado de generar negocio.

Creo que es un error fomentar que el abogado aprenda habilidades de marketing, comunicación o de ventas.

En mi opinión, la tendencia es que los despachos de abogados profesionalicen aún más su gestión. Esta profesionalización empresarial, ademas de la implementación de tecnología, tendrá como consecuencia que los abogados podrán dedicar más horas a interpretar y aplicar el derecho. Vamos, que podrán desarrollarse en lo que han estudiado.

La tecnología liberará al abogado de realizar trabajos de bajo valor añadido, pero a la vez, con la gestión profesional del despacho, le liberará de realizar, por ejemplo, acciones de marketing o comunicación. En los despachos hay o habrá profesionales que lleven a cabo esa gestión. También habrá abogados que dedicarán el 100 % de su tiempo a crear contenidos de calidad y a la investigación jurídica. Pero los abogados que trabajen el asunto del cliente, no perderán el tiempo escribiendo artículos, enviando tuits, e impartiendo conferencias. Ya habrá otros abogados cuyo cometido será ese. Ese será su trabajo.

Es evidente, que esto sucederá en despachos con una gestión profesionalizada, y por tanto, en empresas de servicios jurídicos. Estas empresas serán pymes medianas o grandes empresas.

Los despachos pequeños seguirán prestando el servicio con abogados que harán de todo: Captar al cliente, asesorarlo, escribir artículos, difundirlo en los canales o redes, etc, pero eso no significa que el servicio que presten sea de calidad. Habrá despachos que dispondrán de un número elevado de abogados concentrados íntegramente en resolver el problema del cliente, sin perder el tiempo en vender sus servicios. Pero para ello, se necesita despachos de mayor tamaño, más capacidad financiera, más recursos humanos, departamentos de comunicación y marketing, calidad, innovación, entre otras necesidades.  En definitiva, todo lo necesario para que una empresa funcione y sea sostenible. Esto también significa que el CEO y el resto de directores de departamento o directivos, no deberían ser abogados.

Disponer de más recursos será sinónimo de más calidad.

En cambio, sí creo que el abogado debe adaptarse a todas tecnologías existentes que ya mejoran los servicios jurídicos, así como adaptarse a las tecnologías que llegarán en los próximos años. Y no estoy hablando de subir un documento a dropbox.

También creo que el abogado debe conocer profundamente del sector en el que opera el cliente. No solamente las cuestiones jurídicas. Me refiero a su negocio. La eficiencia de la tecnología nos proporcionará más tiempo para conocer mejor al cliente y prestarle un mejor servicio.

Tal vez leáis algo mío de hace unos años, en el que fomentaba desarrollar habilidades de marketing y ventas en un abogado. Tal vez me equivoqué.

 

 

 

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Written by carlos guerrero

3 Comments

Jose Salgado

Totalmente de acuerdo, las firmas que puedan permitírselo han de profesionalizar todas sus áreas y utilizar a los mejores expertos que puedan encontrar para cada una de ellas. No podemos pedir que un abogado, además de ser buen abogado, sepa de tecnología, de finanzas, contabilidad, cobros, operaciones, etc… hay que saber delegar en otros las tareas para las cuales no somos excelentes.

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Carlos guerrero

De acuerdo contigo José, aunque sí conocimientos en tecnología y trabajo en equipo, además de adaptación a entornos globales,
Gracias por leerme,

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Juan Carlos Perez de consultdom.com

Hay una tendencia especialmente del profesional del derecho de querer abarcar todo al mismo tiempo para captar clientes a como de lugar y eso repercute de manera negativa en la investidura del abogado.

El derecho requiere de constante horas de lectura para mantenernos actualizados para brindar el mejor servicio posible a todos aquellos que requieran de nuestra asesoría; así como las horas de trabajo invertido para resolver asuntos propios de la profesión. Por tales motivos, es necesario que el abogado pues trate de delegar el aspecto del marketing online u otros asuntos en alguien que pueda realizar ese tipo de labor de una manera más eficiente.

Gracias por publicar este post……

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