La SICAV y la ventaja de cotizar en el MAB

Sep 14
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La SICAV y la ventaja de cotizar en el MAB

Iniciamos una serie de entradas en el blog, con el objetivo de comprender el funcionamiento de una SICAV. Creemos que en los próximos años, la SICAV será un instrumento idóneo para realizar inversiones financieras en sectores muy especializados y que a su vez, muchas de ellas optarán por negociar las acciones en Sistema Organizado de Negociación (SON), y en concreto beneficiarse de las ventajas que aporta el MAB (Mercado Alternativo Bursátil),

El artículo 1 del Real Decreto 1082/2012, de 13 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de instituciones de inversión colectiva, (en adelante IIC), regula el ámbito de aplicación, concepto, forma y clases de este tipo de entidades.

El artículo 1.2, estipula que,

“A los efectos de lo dispuesto en este reglamento, así como en la Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de instituciones de inversión colectiva, serán consideradas como tales aquellas que tienen por objeto la captación de fondos, bienes o derechos del público para gestionarlos e invertirlos en bienes, derechos, valores u otros instrumentos, financieros o no, siempre que el rendimiento del inversor se establezca en función de los resultados colectivos.”

El apartado tercero del mismo artículo dice,

  1. Las IIC revestirán la forma de sociedad de inversión o fondo de inversión.

Por otro lado las sociedades de inversión, pueden calificarse como sociedades anónimas especiales y pueden clasificarse en: Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV) y Sociedades de Inversión Libre (SIL). Las SIL, son también conocidos como “Hedge Funds”.

El artículo 9 de Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de instituciones de inversión colectiva, estable las características de las Sociedades de Inversión.

 

  1. Las sociedades de inversión son aquellas IIC que adoptan la forma de sociedad anónima y cuyo objeto social es el descrito en el artículo 1 de esta ley.

(…)

  1. El capital de las sociedades de inversión habrá de estar íntegramente suscrito y desembolsado desde su constitución, y se representará mediante acciones. Podrán emitirse diferentes series de acciones que se podrán diferenciar, entre otros aspectos, por la divisa de denominación, por la política de distribución de resultados o por las comisiones que les sean aplicables. Las acciones pertenecientes a una misma serie tendrán igual valor nominal y conferirán los mismos derechos. Asimismo, cada una de estas series recibirá una denominación específica, que irá precedida de la denominación de la sociedad y, en su caso, del compartimento. Dichas acciones podrán estar representadas mediante títulos nominativos o mediante anotaciones en cuenta.

  2. El número de accionistas de las sociedades de inversión no podrá ser inferior a 100. Reglamentariamente podrá disponerse un umbral distinto, atendiendo a los distintos tipos de activos en que la sociedad materialice sus inversiones, a la naturaleza de los accionistas o a la liquidez de la sociedad. Asimismo, reglamentariamente podrán establecerse requisitos adicionales de distribución del capital social entre los accionistas.

En una próxima entrada, comentaremos las ventajas de negociar las acciones de la SICAV en el MAB.

 

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