El principio de consentimiento es uno de los pilares esenciales que configuran el derecho fundamental a la protección de datos personales.

El Tribunal Constitucional, en su Sentencia 292/200, de 30 de noviembre (día de mi cumpleaños), estipuló que consiste “… en un poder de disposición y de control sobre los datos personales que faculta a la persona para decidir cuáles de esos datos proporcionar a un tercero, sea el Estado o un particular, o cuáles puede este tercero recabar, y también permite al individuo saber quién posee esos datos personales y para qué, pudiendo oponerse a esa posesión o uso (…). Estos poderes de disposición y control sobre los datos personales, que constituyen parte del contenido del derecho fundamental a la protección de datos se concretan en la facultad de consentir la recogida, la obtención y el acceso a los datos personales, su posterior almacenamiento y tratamiento, así como su uso o usos posibles, por un tercero, sea el estado o un particular..”

El artículo 4.11 del Reglamento General de Protección de Datos, (en adelante “RGPD”) define el consentimiento del interesado, como toda manifestación de voluntad libre, específica, informada e inequívoca por la que el interesado acepta, ya sea mediante una declaración o una clara acción afirmativa el tratamiento de datos personales que le conciernen.

El nuevo RGPD, en su artículo 7.3, establece el derecho del interesado a retirar su consentimiento en cualquier momento. La retirada del consentimiento no afectará a la licitud del tratamiento basada en el consentimiento previo a su retirada. Lo importante con el nuevo reglamento, es que debe ser tan fácil revocar o retirar el consentimiento como darlo.

Recomendaciones a desarrollar en relación a la revocación del consentimiento

– El afectado podrá revocar su consentimiento a través de un medio sencillo, gratuito y que no implique ingreso alguno para el responsable del fichero o tratamiento.

– El responsable no podrá establecer como medio para que el interesado pueda manifestar su negativa al tratamiento el envío de cartas certificadas o envíos semejantes, la utilización de servicios de telecomunicaciones que implique una tarificación adicional al afectado o cualesquiera otros medios que impliquen un coste adicional.

– El responsable cesará ene l tratamiento de los datos en el plazo máximo de diez días a contar desde la recepción de la revocación del consentimiento, sin perjuicio de su obligación de bloquear los datos.

– Cuando el interesado hubiera solicitado del responsable del tratamiento la confirmación del cese en el tratamiento de sus datos, éste deberá responder expresamente a la solicitud.

Si tienes que darle dos vueltas a la política de privacidad de tu compañía o adaptarte al Reglamento Europeo de Protección de Datos, no dudes en consultar con nosotros.

Recuerda: El RGPD será aplicable a partir del 25 de mayo de 2018. Estás a tiempo de adecuar tu empresa.

 

Comparte este post en:

¿Tienes alguna duda? Envíanos un correo y contactaremos contigo de inmediato. Consulta aquí

Written by carlos guerrero

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*