Ayer, la CNMV y el Banco de España, emitieron algunas consideraciones sobre “criptomonedas” e “ICOs” dirigidas a los profesionales del sector financiero.

Sobre los riesgos de inversión y las características básicas de las criptomonedas. Nada que añadir. Estas son algunas de las consideraciones al respecto.

Las criptomonedas no están respaldadas por un banco central u otras autoridades públicas, que “no es obligatorio aceptarlas como medio de pago de deudas u otras obligaciones”, que “su circulación es muy limitada” y que “su valor oscila fuertemente, por lo que no pueden considerarse un buen depósito de valor ni una unidad de cuenta estable”.

Nada nuevo. Lo que veo más interesante, son las consideraciones acerca de las Ofertas iniciales de criptomonedas o ICOs.

Ofertas iniciales de criptomonedas o ICOs

El comunicado sobre las ICOs dice lo siguiente:

Adicionalmente, se están produciendo numerosas actuaciones de captación de fondos de inversores para financiar proyectos a través de las denominadas “ofertas iniciales de criptomonedas” o ICOs (Initial Coin Offering, acrónimo que evoca la expresión IPO o Initial Public Offering, utilizada en relación con procesos de salida a bolsa).

La expresión ICO puede hacer referencia tanto a la emisión propiamente dicha de criptomonedas como a la emisión de derechos de diversa naturaleza generalmente denominados “tokens” (“vales” podría ser la traducción al español). Estos activos se ponen a la venta a cambio de “criptomonedas” como bitcoins o ethers o de divisa oficial (por ejemplo, euros).

Los usos y características de estos “tokens” varían, siendo la clasificación más habitual la que diferencia entre dos tipos o categorías:

  • “Security tokens”: generalmente otorgan participación en los futuros ingresos o el aumento del valor de la entidad emisora o de un negocio.

  • “Utility tokens”: dan derecho a acceder a un servicio o recibir un producto, sin perjuicio de lo cual con ocasión de la oferta se suele hacer mención a expectativas de revalorización y de liquidez o a la posibilidad de negociarlos en mercados específicos.”

Aquí viene la primera advertencia. En España no ha sido autorizada por el supervisor ninguna ICO,

“La CNMV y el Banco de España advierten que, hasta la fecha, ninguna emisión de “criptomoneda” ni ninguna ICO ha sido registrada, autorizada o verificada por ningún organismo supervisor en España. Esto implica que no existen “criptomonedas” ni “tokens” emitidos en ICOs cuya adquisición o tenencia en España pueda beneficiarse de ninguna de las garantías o protecciones previstas en la normativa relativa a productos bancarios o de inversión.”

El comunicado señala que evidentemente, las ICOs se están lanzando fuera de España y a través de internet, afectando a varias jurisdicciones,

Estos fenómenos no son particulares de España sino que se están produciendo en muchos países y tienen una dimensión internacional clara. Las “criptomonedas” se ofrecen a través de internet de forma global y es común que su emisión y comercialización afecte a varias jurisdicciones. Ello hace conveniente abordar la cuestión a nivel internacional y aconseja posicionamientos conjuntos de los reguladores y supervisores del mayor número posible de jurisdicciones.”

Y finalmente, el comunicado entra a analizar los 5 riesgos asociados a la inversión en ICOs y criptomonedas. Comentemos cada uno de estos riesgos,

Espacio no regulado

“Las “criptomonedas” así como los distintos actores implicados en su comercialización directa, no están regulados en la Unión Europea. Esto implica que si una persona compra o mantiene “criptomonedas” no se beneficia de las garantías y salvaguardias asociadas a los productos financieros regulados.

Asimismo, ya sea por cómo están estructurados o por dónde se encuentre la residencia de sus emisores, los “tokens” emitidos en una ICO o los productos financieros referenciados a “criptomonedas” podrían no estar sujetos a regulación.

Por tanto los compradores o inversores carecerían de las protecciones que ofrece la legislación española y, en general, de la Unión Europea a las inversiones reguladas, siendo especialmente vulnerables al fraude, a la manipulación de precios o a otras actividades ilícitas. Por ejemplo, en algunos países se han detectado estafas y esquemas piramidales relacionados con la colocación de ICOs en las que los fondos recaudados se empleaban para fines distintos a los anunciados. También ha habido casos de uso de “criptomonedas” con el propósito de blanquear capitales.”

Totalmente de acuerdo con la consideración respecto a la falta de regulación, falta de protección de los inversores.

Problemas derivados del carácter transfronterizo del fenómeno

En muchas ocasiones los distintos actores implicados en la emisión, custodia y comercialización de “criptomonedas” (plataformas de intercambio, emisores de ICOs, proveedores de carteras digitales, etc.) no se encuentran localizados en España, de modo que la resolución de cualquier conflicto podría quedar fuera del ámbito competencial de las autoridades españolas y estaría sujeto al marco normativo del país en cuestión.”

La falta de regulación en España y en la UE, provoca que los emisores de ICOs, acudan a países que sí que han regulado este fenómeno, o bien donde no hay regulación, pero tampoco prohibición. Si existe un conflicto, probablemente la reclamación no se podrá efectuar en España.”

Elevado riesgo de pérdida del capital invertido

Las “criptomonedas” carecen de valor intrínseco, convirtiéndose en inversiones altamente especulativas. Asimismo, su fuerte dependencia de tecnologías poco consolidadas no excluye la posibilidad de fallos operativos y amenazas cibernéticas que podrían suponer indisponibilidad temporal o, en casos extremos, pérdida total de las cantidades invertidas.

En su mayoría, las ICOs están asociadas a proyectos empresariales en etapas muy tempranas de desarrollo, sin que exista un modelo de negocio consolidado o con flujos de caja inciertos. Estas iniciativas pueden tener una alta probabilidad de fracaso.”

Cierto. Las ICOs más habituales son llevadas a cabo por startups. He leído en algún blog que el lanzamiento de ICOs por startups, es positivo porque permite a los inversores no profesionales o minoritarios, acceder a oportunidades de inversión, que suelen estar solamente al alcance de venture capitals, business angels o otros agentes del sector. En mi opinión, creo que cualquier inversor no profesional, puede invertir en startups a través de las plataformas de crowdfunding, que son entidades reguladas y que permiten que cualquier tipo de inversor pueda acceder a este tipo de proyectos. Por tanto, la democratización en la inversión en startups es un hecho y las ICOs aquí no solucionan este supuesto problema.

Problemas de iliquidez y volatilidad extrema

La ausencia de mercados equiparables a los mercados organizados de valores sujetos a regulación puede dificultar la venta de “criptomonedas” o de “tokens” emitidos en ICOs para obtener efectivo convencional. Sus propietarios pueden no disponer de opciones en el momento deseado para convertir en moneda convencional sus criptomonedas o recuperar su inversión. Y cuando existe la posibilidad de vender estos activos, puede haber falta de transparencia en relación con las comisiones aplicables y además su precio suele sufrir fuertes oscilaciones sin causa objetiva aparente.”

Totalmente de acuerdo. Esto sucede con la inversión en cualquier startup. Bueno, alguno me dirá también, que las ICOs crean un mal llamado “mercado secundario”, para vender los tokens. Pero cuando la startup que ha lanzado una ICO y no tracciona en el mercado, ya puede crear un mercado secundario para intentar proporcionar liquidez, que no lo va a conseguir porque esa compañía y ano es invertible.

Información inadecuada

“En el caso de las ICOs, la información que se pone a disposición de los inversores no suele estar auditada y, con frecuencia, resulta incompleta. Generalmente, enfatiza los beneficios potenciales, minimizando las referencias a los riesgos. Además, el lenguaje utilizado suele tener un carácter muy técnico y, en ocasiones, poco claro, por lo que no es fácil conocer la entidad y naturaleza de los riesgos que se asumirían con la inversión y ésta puede resultar inapropiada para las necesidades y perfiles de riesgo de los clientes.”

Esta última advertencia es de suma importancia., ya que señala las claves de cualquier “folleto informativo”: información auditada, completa, advertencia de los riesgos, lenguaje claro y transparente, entre otras cuestiones”.

En conclusión, se trata de un comunicado necesario y muy acertado del regulador.

 

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Written by carlos guerrero

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