Hace unos días, un reconocido emprendedor de éxito, publicó un tuit en relación a la lentitud y el elevado coste de un concurso de acreedores de una startup. Llega un momento en el camino de un emprendedor, que tiene que tomar la decisión de cerrar su compañía. Siempre se ha dicho que cerrar una sociedad es mucho más complicado que constituirla. Y eso es cierto. Pero también es cierto, que la mayoría de startups se pueden cerrar vía concurso de acreedores de manera rápida y con un coste asumible.

Perfil de startups que acaban en concurso de acreedores

La mayoría de startups, cierra a los 3 o 4 años de su constitución. Y la mayoría tiene el siguiente perfil: 

Startups constituidas por fundadores que captaron una primera ronda de FFF, posteriormente una primera ronda con inversores profesionales o business angels, con uno o dos préstamos de ENISA, (o similares), y con ventas pero no las suficientes para repagar la deuda y mantener el proyecto, sin una nueva inyección de capital.

En la práctica, esa nueva ronda nunca llega, debido a que no ha habido la tracción suficiente como para convencer a nuevos inversores. En este caso el cierre está a la vuelta de la esquina. ¿Y cómo cierro esto? Pues presentando en plazo, un concurso de acreedores.

¿Cuál es el coste de un concurso de acreedores de una startup?

Pues depende. Como todo, ¿no?. Pero sí existe un patrón de startup que acaba presentando concurso de acreedores  y podemos determinar el coste del proceso. Y este tipo de startup es el que acabo de comentar. ¿Qué ocurre en ese caso? Pues que los fundadores por una situación financiera insostenible o por el propio cansancio de estos, proceden a presentar demanda de concurso de acreedores ante el juzgado, de una startup que normalmente dispone de un único activo: el desarrollo tecnológico. ¿Y deudas? Pues en la práctica no suelen dejar deudas con hacienda y seguridad social, tampoco con trabajadores, tal vez algún proveedor y Enisa. Enisa siempre aparece en todas las quinielas.

Solución: Concurso de acreedores con un único activo (no realizable a corto plazo o difícimente realizable), sin liquidez y con pocas deudas, pero las suficientes para no poder continuar.

Precio: 2.500 euros aprox. (abogado y procurador).

Duración del concurso de acreedores: 1 o 2 meses (depende del juzgado), por conclusión del concurso por falta de activos realizables y sin nombramiento de administrador concursal.

En resumen, el cierre de una startup no es más sencillo que su nacimiento, pero tampoco es tan complicado, costoso y duradero, como lo pintan por ahí. Pero ojo, no todos los concursos de acreedores son iguales. Los hay de muy complejos y con un coste mayor. Pero si tu situación es parecida a la que he descrito en este post, no lo tienes complicado para cerrar ordenadamente tu startup.

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Written by carlos guerrero

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