El protocolo familiar es el pacto que regula cómo se va a organizar y gestionar una empresa familiar. Su objetivo es garantizar la máxima continuidad a la sociedad, de modo que determina la forma en que se darán los posteriores negocios jurídicos y las relaciones entre los socios y la empresa.

Así, funciona como un contrato marco y resulta vinculante para los sucesivos contratos específicos. En este artículo desgranamos cómo funcionan estos protocolos y en qué casos es recomendable utilizarlos.

Qué es el protocolo familiar

El RD 171/2007 define el protocolo familiar como un conjunto de pactos entre familiares o afines respecto a una sociedad no cotizada. Su objetivo es facilitar la comunicación y el consenso en la toma de decisiones. Además ayuda a mantener el know how de la empresa familiar y facilita las transiciones sucesorias.

La anterior definición no impide la creación de protocolos familiares respecto a sociedades anónimas cotizadas, que queda regulado en la Ley 26/2003.

Conforme a las notas ya aportadas, el protocolo familiar puede definirse como un contrato:

  • Marco. No regula un negocio jurídico concreto, sino las bases sobre las que cada operación se desarrollará.
  • Complejo. Abarca una pluralidad de materias, de diferente naturaleza. Así, suelen regular aspectos tan dispares como el régimen de contratación o de financiación, la forma de adoptar decisiones o los casos en que pueden transmitirse las participaciones en la sociedad.
  • Continuado. El objetivo ideal de estos contratos es garantizar que la empresa siga funcionando con éxito pese al cambio de sus socios. Habitualmente intentan también que estos socios sean personas integrantes de la misma familia. Por tanto no solo vinculan a los presentes, sino también a los futuros familiares (por ejemplo, cónyuges o descendientes).
  • Preferentemente público. El ya mencionado RD 171/2007 determina la forma de publicidad de estos protocolos. La publicidad se convierte en una garantía de los terceros contratantes frente a estos típicos pactos parasociales. Sin embargo, esta publicidad es voluntaria.
  • Voluntario. El contenido del protocolo familiar se rige por la autonomía de la voluntad, lo que permite a los firmantes pactar cualquier cláusula no contradictoria con el ordenamiento jurídico. Por tanto la estructura y contenido de los protocolos familiares es completamente personalizable.

Clases de protocolo familiar y su utilidad

Los protocolos familiares suelen formalizarse para garantizar una continuidad en la gestión de la empresa o el grupo empresarial familiar. Sin embargo también pueden suscribirse con el objetivo de designar un representante del socio recién fallecido o la forma de relacionarse de los restantes socios con la empresa. De modo que pueden integrarse en el campo del gobierno corporativo de la sociedad o en el campo del derecho sucesorio.

Dos ejemplos explícitamente mencionados en el RD 171/2007 son:

  • Sociedades conyugales. En caso de disolverse pero no liquidarse la sociedad el protocolo familiar puede funcionar a modo de estatuto, que regule la relación del cónyuge supérstite con la sociedad.
  • Sociedades limitadas. En caso de fallecimiento, el titular de las participaciones puede designar un representante sucesorio.

En otras ocasiones el protocolo empresarial se centra más en las sociedades de la familia que en los miembros de la misma. Así, se emplea para regular el funcionamiento de la sociedad holding que ostenta las acciones de cada una de las empresas familiares.

Contenido típico del protocolo familiar

El protocolo familiar ha quedado definido como un contrato marco, y como tal le quedan vedadas las estipulaciones excesivamente concretas. Sin embargo, es habitual que incluya:

  • Determinación del grupo familiar y el grupo de empresas. Se trata de sus ámbitos objetivo y subjetivo. Lo más normal es que tengan cierta fuerza expansiva, para poder aplicarse sobre nuevos miembros de la familia o unidades económicas.
  • Normas de actuación. En este apartado es común incluir un catálogo de valores, así como lo relativo al compromiso social y a la conducta empresarial. También tienen cabida las disposiciones orgánicas. Por ejemplo, se puede regular la actuación de los órganos de gobierno o dirección.
  • Derechos económicos. Se trata uno de los apartados más relevantes de un protocolo familiar, e incluye políticas de dividendos, participaciones, derecho de salida o de entrada de terceros…
  • Cláusulas de orden. Se trata de un conjunto de disposiciones orientadas a interpretar adecuadamente el protocolo y resolver controversias. También estipulan las formas de modificar y derogar el protocolo.

El Consejo de Familia y otros órganos

Entre las estipulaciones de los protocolos familiares es frecuente incluir órganos de custodia como el Consejo de Familia. El objetivo de estos órganos es garantizar la convivencia familiar, la efectividad del protocolo y el respecto a los principios propios de la empresa familiar.

Así, los consejeros familiares funcionan como un órgano consultivo del Consejo de Administración, que actúa en interés de la familia y no necesariamente del grupo empresarial.

Otro órgano consultivo con características similares es el Comité de Nombramientos, que examina la trayectoria de los diferentes miembros de la familia para proponer el nombramiento de la persona idónea para cada función o cargo.

La utilidad del protocolo familiar

El protocolo familiar es muy útil cuando la familia crece. Hay que tener en cuenta que con el paso del tiempo el número de socios tenderá a ser superior. Además habrá elementos límite que deberían ser tenidos en cuenta. Por ejemplo:

  • Es muy probable que problemas con herencias terminen haciendo dispersarse ciertas ramas familiares. Esto también puede ocurrir en caso de separaciones o divorcios, o si aparecen rencillas familiares.
  • También habrá personas ajenas a la familia que deberían tener peso en las decisiones empresariales. Es el caso de inversores, o de empleados que lleven muchos años trabajando en el grupo .

En definitiva, formar parte de la familia no hace a una persona idónea para ocupar un puesto en la empresa. Y en sentido contrario, habrá personas cuya opinión deberá ser tenida en cuenta pese a que no formen parte de la familia Por tanto un protocolo familiar facilitará la toma de decisiones ante estas situaciones.

Además, estos acuerdos marco eliminarán problemas familiares a la hora de determinar elementos tan sensibles como el salario de los parientes, la abstención de competencia o la transmisión de acciones.

Por último, si estos protocolos son públicos los acreedores, inversores y clientes de la sociedad o del grupo de empresas dispondrán de una información no financiera muy valiosa sobre la continuidad de las mismas. De este modo se reduce su incertidumbre y, por tanto, se mejora la confianza y se incentiva la inversión.

Estos son algunos de los motivos por los que un pacto parasocial como el protocolo de empresa está reconocido y amparado por nuestro ordenamiento. Si quieres garantizar la continuidad de la empresa, su vinculación a la familia y el respeto a determinados valores y objetivos te recomendamos acudir a uno de estos pactos. ¿Necesitas ayuda para redactar tu protocolo familiar?

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Written by carlos guerrero

2 Comments

Abogado en Alicante

Es un tema de actualidad ya que como dice el artículo «formar parte de la familia no hace a una persona idónea para ocupar un puesto en la empresa» y con la cantidad de problemas familiares que pueden suceder, mejor tener clausulas revisadas.

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Abogado en Zaragoza

Me parece muy interesante el Protocolo Familiar. Como abogado de familia, entiendo que es importante implantar este proceso de actuación y gestión empresarial ya que existe una evidente relación entre la sociedad conyugal del socio o fundador de la empresa, con la sociedad familiar de la que forma parte.

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