El canal de denuncias es una medida reconocida en muchos programas de compliance. Basado en el whistleblowing, permite a los miembros de tu organización denunciar irregularidades e infracciones de forma anónima.

La Unión Europea (UE) está comprometida con la protección del whistleblowing, que ha demostrado ser una efectiva forma de detectar y luchar contra la corrupción. Por eso, muy pronto será necesario que cuentes con un canal de denuncias si tu empresa tiene más de 50 trabajadores. Te contamos los efectos de la Directiva Whistleblowing.

La Directiva Whistleblowing

El Parlamento Europeo ha aprobado recientemente esta Directiva, que trata de salvaguardar a quien denuncie infracciones del Derecho de la UE de posibles represalias. La votación tuvo lugar el 16 de abril, e introducirá la obligación de contar con canales de denuncia para:

  • Administraciones Públicas.
  • Empresas con más de 50 trabajadores.

El canal de denuncias en compliance

Muchas de nuestras empresas cuentan ya con con canales de denuncia internos. Y es que esta medida es fundamental en cualquier programa de compliance o estrategia de gobierno corporativo. Estos programas nos ayudan a detectar, prevenir y evitar malas prácticas, incumplimientos normativos y las consecuencias derivadas de ambos.

De hecho, la denuncia de estos elementos viene recogida en el artículo 31 bis.5.4º del Código Penal. Por tanto el aspecto relevante del mecanismo no es su implantación (que ya nos es conocida), sino si se debe o no respetar el anonimato del denunciante.

Las denuncias internas y el anonimato

El debate no es baladí, ya que:

  • Las denuncias internas anónimas permiten al denunciante quedar indemne ante una denuncia falsa. Sin embargo, cuando se notifican hechos reales le otorgan una protección que facilita su actuación.
  • Por su parte, las denuncias previa identificación impiden que se emplee el canal para dañar injustificadamente a otros miembros de la organización. Pero también frenan al denunciante ante las represalias que pueda sufrir.

La propia AEPD se pronunció al respecto en su Informe Jurídico 128/2007, que optaba por un sistema mixto. Básicamente proponía que el denunciante se identificara pero sus datos se trataran de forma anónima. Dicho de otro modo, daba la espalda a las denuncias anónimas, dejando en manos de la organización la responsabilidad de salvar la confidencialidad del denunciante.

Posteriormente, la UNE 19601 avanzó en la dirección de que las denuncias pudieran ser directamente anónimas. Y esta solución es la que adoptó la nueva Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD).

El artículo 24 de la LOPDGDD determina la licitud de los canales de denuncias anónimas, si bien impone unos límites definidos al empleo que puede hacerse de la información recabada por esta vía.

Cómo debe ser un canal de denuncias interno

En definitiva, la efectividad del whistleblowing ha convencido a diferentes autoridades de la oportunidad de proteger al denunciante. Por tanto queda superado el debate sobre la posibilidad de admitir o no el anonimato en los canales de denuncias internos de nuestras empresas.

Sin embargo, la línea de whistleblowing debe cumplir ciertos requisitos. Entre ellos:

  • Garantizar la indemnidad del denunciante y la limitación de los datos obtenidos. En este sentido, la Circular 1/2016 de la Fiscalía General del Estado recuerda que la indemnidad incluye la confidencialidad, pero también la protección frente a represalias.
  • Además, en la medida en que es un mecanismo orientado a los trabajadores, debería negociarse con sus representantes legales la configuración concreta de la herramienta. Así lo determinan los arts. 64.5 del Estatuto de los Trabajadores y 48 de la Ley de Igualdad, en tanto que el canal de denuncias es un instrumento preventivo.
  • También habrá que informar a la plantilla de que existe el mecanismo, de su alcance y su funcionamiento. Esto incluye la eliminación periódica de la información recabada y el uso con fines de investigación exclusivamente. Asimismo, deberá informarse a los trabajadores de la existencia de la línea de whistleblowing y cómo recurrir a ella.
  • Ten en cuenta que el canal de denuncias puede limitarse al cumplimiento de la ley o incluir normas o acuerdos internos y códigos éticos de la compañía. Este ámbito deberá ser conocido por los trabajadores, ya que deben saber si, por ejemplo, pueden denunciar la revelación de secretos empresariales (lo que constituiría un ámbito amplio) o el canal de denuncias se limita a determinadas infracciones legales (lo que lo circunscribiría al ámbito de la Directiva que analizamos).
  • Por último, conviene revisar periódicamente el funcionamiento y efectividad del mecanismo y las políticas relacionadas con él.

Qué novedades introduce la Directiva

Visto lo anterior podría parecer que la Directiva Whistleblowing no introduce nada nuevo. Sin embargo determina con mayor precisión el funcionamiento del canal interno de denuncias respecto a ciertas infracciones comunitarias, además de concretar la protección que debe recibir el denunciante.

  1. Se trata de una Directiva aplicable a determinadas infracciones del Derecho Comunitario. Entre ellas, las relativas a contratación pública, mercados financieros, seguridad sanitaria e intimidad personal.
  2. El establecimiento del canal interno será obligatorio para las entidades públicas, pero también para las privadas con 50 o más empleados.
  3. Se establecen ciertos requisitos para las líneas de denuncia:
    1. Garantías de confidencialidad y tramitación diligente.
    2. La entrega de un acuse de recibo.
    3. El establecimiento de plazos razonables.
    4. La designación de personas imparciales para tramitar las denuncias.
  4. Agotados los cauces internos se procederá a emplear los externos. También se otorga protección a las personas que realicen revelaciones públicas siempre que tenga razones para pensar que:
    1. La infracción puede suponer un peligro para el interés público, inminente o manifiesto.
    2. Existe riesgo de represalias o pocas probabilidades de que se solucione la infracción si se emplean medios externos convencionales.
  5. Se establece un catálogo de represalias prohibidas, que incluyen amenazas, despidos, degradaciones, discriminación, daños a la reputación…

En definitiva, se trata de una Directiva que refuerza el canal de denuncias de la empresa, protegiendo a las personas que informen sobre infracciones del Derecho de la UE. Además de armonizar las regulaciones de los Estados miembros en la materia, garantizará que existan mecanismos eficaces para denunciar, al menos, algunas de las infracciones más relevantes del Derecho comunitario.

¿Tienes ya un canal de denuncias internas?

Si tu empresa todavía no cuenta con una línea de whistleblowing, puede que sea el momento de buscar un abogado especialista en compliance para diseñar tu canal de denuncias. Esta herramienta será obligatoria desde la transposición de la Directiva (en principio en dos años desde su aprobación), y puede que pille a muchas compañías desprevenidas, como ya hizo el RGPD.

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Written by carlos guerrero

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