Madrid ha aprobado una nueva Ordenanza de Movilidad Urbana con el objetivo de regular la circulación de vehículos tan populares como los patinetes eléctricos. Durante los tres últimos años hemos visto como el uso de estos aparatos se popularizaba. La normativa de uso de la vía pública, sin embargo, se ha desarrollado a un ritmo más lento, y todavía existen dudas y críticas de los peatones y usuarios de estos vehículos de movilidad urbana.

Los vehículos de movilidad urbana

Los vehículos de movilidad urbana son aquellos que se utilizan para circular por la ciudad. La bicicleta ha quedado desbancada como la opción predilecta de los ciudadanos, que en los últimos tiempos han empezado a utilizar vehículos eléctricos. Entre ellos destacan los patinetes eléctricos, segways y plataformas de una o dos ruedas.

Además, numerosas empresas logísticas han empezado a utilizar triciclos y otros vehículos de tracción humana o eléctrica para realizar sus repartos. Esta nueva forma de trabajo, más respetuosa con el medio ambiente, ha generado ciertas problemáticas a nivel urbano.

La popularidad de estos nuevos vehículos se ha desarrollado más rápido que las ordenanzas de circulación, lo que ha supuesto molestias para los transeúntes y, en los peores casos, accidentes.

Consciente de los nuevos retos que suponían los vehículos de movilidad urbana, la DGT emitió la instrucción 16/V-124 en noviembre de 2016. Este instrumento trataba de categorizar los llamados VMP (vehículos de movilidad personal) según algunas de sus principales características.

La DGT tuvo en cuenta cuestiones como la velocidad máxima, la masa, la frenada, el timbre, la posibilidad de transportar viajeros y la peligrosidad de los VMP. Y el Ayuntamiento de Madrid ha rescatado esta instrucción para elaborar sobre su clasificación la nueva Ordenanza de Movilidad Urbana.

Cómo se clasifican los vehículos de movilidad urbana

Siguiendo la instrucción de la DGT, los vehículos de movilidad urbana se separan en tres categorías:

  • Tipo A. Se trata de plataformas de una o dos ruedas y de patinetes con motor.
  • Tipo B. Incluye segways y patinetes eléctricos de mayor potencia.
  • Tipo C. Son vehículos más grandes, destinados al transporte de mercancías o de pasajeros. Se subdividen en tres categorías (C0, C1 y C2), que dependen principalmente de su uso.

Elementos clave de la nueva Ordenanza de Movilidad Urbana de Madrid

Además de emplear esta clasificación, la nueva Ordenanza de Movilidad Urbana de Madrid regula tres elementos clave:

  • Los requisitos de circulación de los VMP.
  • Las vías por las que estos pueden circular.
  • Las actividades económicas a las que se pueden destinar los VMP.

Requisitos para circular con un vehículo de movilidad urbana

En primer lugar, se ha establecido una edad mínima para la utilización de vehículos de movilidad urbana. Así, solo los mayores de 15 años podrán emplear este tipo de transportes.

Como excepción, se permite a los mayores de 10 años utilizar vehículos de movilidad personal siempre que:

  • El vehículo resulte adecuado a las características del menor.
  • Circule por itinerarios autorizados y practicados con guía.
  • También pueden utilizarse en espacios cerrados al tráfico, siempre bajo la responsabilidad de sus padres o tutores.

Además, los menores de 16 años que utilicen transportes de tipo A o B deberán utilizar el casco. En el caso de los VMP de tipo B y C se establece la obligatoriedad de contar con luces, elementos reflectantes y timbre.

Vías por las que pueden circular los vehículos de movilidad personal

A la hora de terminar por qué vías pueden circular los vehículos de movilidad personal, la nueva Ordenanza de Movilidad Urbana de Madrid ha combinado dos categorizaciones:

  • La ya mencionada instrucción de la DGT.
  • Y una tipología de vías urbanas.

Clases de vías urbanas en Madrid

A la hora de determinar las vías por las que puede circular un vehículo de movilidad urbana se diferencian varias categorías:

  • Acera-bici. Se trata de un carril bici que se extiende contiguamente a la acera, sin elementos de separación.
  • Carril-bici. En este caso sí pueden existir marcas viales o elementos de separación.
  • Carril-bici protegido. Se trata de carriles de uso exclusivo para la bicicleta, pero que se ubican en la calzada. Para mayor protección suelen disponer de bandas separadoras de resalto.
  • Ciclo-calle. Son vías de circulación exclusiva o preferente para bicicletas. Salvo que una indicación vial establezca lo contrario, solo pueden emplearlas este tipo de vehículos.
  • Ciclo-carril. Son carriles de la calzada adaptados para el uso en bicicleta. Sin embargo, al contrario que la ciclo-calle no son de uso exclusivo ni otorgan preferencia al ciclista.
  • Pista-bici. Se trata de carriles adaptados para las bicicletas y separados de la calzada y las aceras.
  • Senda-bici. Son vías específicas en espacios abiertos o ajardinados que pueden emplear las bicicletas y los peatones.
  • Calles de especial protección para el peatón. Se trata de aquellas que protegen al viandante debido a la alta densidad de tránsito.
  • Zona de prioridad peatonal. En este caso la velocidad de los vehículos está restringida para hacer prioritario el uso a pie.
  • Zona peatonal. Se trata de zonas para utilización exclusiva del viandante.
  • Zona residencial. Están especialmente adaptadas porque combinan tránsito a pie y de vehículos de motor y a tracción humana. Establece la preferencia del peatón y una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora.

Uso de las vías urbanas en Madrid

La nueva Ordenanza de Movilidad Urbana de Madrid permite la circulación:

  • De todo tipo de vehículos de movilidad urbana en:
    • Ciclocalles.
    • Carriles bici.
    • Pistas bici.
    • Zona 30.
    • Y, en general, cualquier vía cuya velocidad máxima de circulación sea de 30 kilómetros por hora.
  • De vehículos tipo A y B en:
    • Aceras bici.
    • Sendas bici.
    • Otros itinerarios en los que puedan circular las bicicletas.
  • De vehículos tipo C en vías ciclistas acondicionadas.

Para circular por la calzada los vehículos A y B deben estar equipados con:

  • Timbre.
  • Frenos.
  • Luces.
  • Elementos reflectantes homologados.

Estos componentes también deberán están instalados en vehículos de tipo A que circulen por carriles bici sin barreras ni separaciones.

Actividades económicas para las que se pueden emplear los VMP

Por último, la Ordenanza de Movilidad Urbana en Madrid establece la obligatoriedad de contar con un seguro de responsabilidad civil para los vehículos empleados en actividades económicas. También se limita a ocho el número de personas que pueden integrar un grupo turístico.

Respecto a los transportes de alquiler, su titular deberá contar con un seguro de responsabilidad civil y cumplir las obligaciones de mantenimiento. Si estos vehículos no tienen una base fija se someterán al régimen de concesión municipal para garantizar la adecuada cobertura del servicio.

En definitiva, esta nueva ordenanza trata de organizar el tránsito de los vehículos de movilidad personal. Sin lugar a dudas, representará nuevos retos y oportunidades para los profesionales jurídicos. Y no nos referimos tan solo a la impugnación de sanciones (que ya llegarán), sino también a la gestión y administración de negocios turísticos o logísticos.

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Written by carlos guerrero

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