Los pain points o puntos de dolor en la abogacía y los servicios jurídicos, los describe en este párrafo Jorge Morell en una entrevista en Diario Jurídico:

«Pongamos un ejemplo: tienes un problema con el retraso de un avión, te han despedido o has tenido una negligencia médica y quieres reclamar. Sacas el móvil, buscas reclamador, descargas la app o vas a la web, creas una cuenta y planteas el caso. Fin.

Piensa este mismo proceso buscando un abogado “tradicional”: haces una pequeña búsqueda en google, envias un mail o directamente llamas, seguramente vas a tener que hacer una cita presencial, etc. La fricción es infinitamente inferior en el caso de una legaltech como reclamador, o parecidas, que en un despacho tradicional. Y, conforme el consumidor vaya descubriendo que esa alternativa existe, va a ser complicado que opte por ir al clásico abogado, porque la otra alternativa es muy práctica.

Esta situación afectará sobretodo al abogado unipersonal o a pequeños despachos, que son, para mi, los que tienen el mayor problema.»

Estoy de acuerdo con Jorge en todo, excepto en que no afectará a despachos medianos o grandes. En mi opinión, afectará a todas las empresas de servicios jurídicos.

Coste, experiencia y plataforma

Actualmente, la comunicación con despachos medianos y grandes de derecho de los negocios, es vía correo electrónico, teléfono y reunión presencial. Esa sigue siendo la realidad actual. Y es por ello que existe una oportunidad de digitalizarlo todo.

¿Cómo podemos aportar nuevos valores de coste, experiencia y plataforma para nuestros clientes? ¿Cómo nos puede ayudar la legaltech?

 

 

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Written by carlos guerrero

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