El Decreto Ley 16/2019, de la Generalidad de Cataluña, representa una fuerte apuesta en materia de sostenibilidad energética y ambiental. Su objetivo es revolucionar la forma de producción y consumo energético en la Comunidad.

Dado que representa un importante compromiso en el desarrollo técnico y económico de la región, cuyos efectos se harán palpables a corto y medio plazo, hemos decidido analizar sus objetivos y principales novedades.

Decreto Ley 16/2019: espíritu y marco jurídico

El Decreto Ley 16/2019 se dictó en Cataluña para desarrollar la Ley 16/2017, del cambio climático, con el objetivo de ofrecer una respuesta integral y transversal a esta problemática. Se trata de abordar no solo las políticas de producción y consumo (que son la piedra angular de la estrategia medioambiental), sino también ámbitos como la vivienda, urbanismo, movilidad y sectores industriales, de competencia autonómica.

Por tanto, este Decreto se elabora en un marco donde priman:

Objetivos de la Ley 16/2017, de 1 de agosto, del cambio climático

La Ley 16/2017 incluye 3 grupos de objetivos principales:

  • Objetivos de adaptación al cambio climático.
    • Adaptar los sectores productivos, incorporando el análisis de la resiliencia al cambio climático en la planificación de territorio, actividades, infraestructuras y edificaciones.
      • Se entiende por resiliencia la capacidad del sistema humano o natural para anticipar o absorber, adaptarse o recuperarse a los efectos de un evento climático adverso.
    • Fomentar la educación, investigación, desarrollo y transferencia de tecnología.
    • Difundir el conocimiento en materia de adaptación y mitigación del cambio climático.
  • Objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
    • Presentación de objetivos de reducción de la emisión de gases de efecto invernadero aprobados por la UE y la OMS, revisándolos quinquenalmente.
    • Tales objetivos toman como año base 1990 y establecen reducciones de:
      • Gases de efecto invernadero. 40 % para 2030, 65 % para 2040 y 100% para 2050.
      • Óxidos de nitrógeno. 35 % para 2020.
      • Partículas en suspensión de menos de 10 micras. 30 % para 2020.
  • Objetivos de fiscalidad ambiental.
    • Gravar actuaciones que afecten a la vulnerabilidad ambiental o incrementen las emisiones de gases con efecto invernadero.
    • Incentivar actuaciones que favorezcan la adaptación al cambio climático o reduzcan la emisión de gases de efecto invernadero.

Las novedades del Decreto Ley 16/2019

El nuevo Decreto busca elaborar un modelo energético democrático, donde empresas y ciudadanos son consumidores pero también generadores energéticos. Al efecto, regula sus modalidades de agrupación y participación en comunidades o como agregadores de energía.

Simultáneamente trata de hacer frente a la alerta ambiental sobre los ecosistemas (especialmente en relación a industrias con demandas intensivas de agua o energía) y sobre la salud humana (especialmente en relación a las emisiones de CO2, NOx y PM10).

Con estos objetivos, la nueva norma regula las siguientes materias:

  • Movilidad eléctrica.
  • Aprovechamiento de energías renovables en los puertos.
  • Limitación de la obtención de gas y/o petróleo mediante fracturación hidráulica (fracking).
  • Modificaciones de la normativa de urbanismo.
  • Uso del suelo y de las construcciones.
  • Instalaciones para reducir la demanda eléctrica en los edificios.
  • Aprovechamiento de suelo no urbanizable para implantar infraestructuras de servicios técnicos (principalmente facilitar las instalaciones de aprovechamiento eólico o fotovoltaico).
  • Potenciación de la producción de las instalaciones eólicas y fotovoltaicas.

Una agilización en los procedimientos de autorización de energías renovables

Derogado queda el Decreto 147/2009, encargado de regular la implantación de parques eólicos e instalaciones fotovoltaicas en Cataluña. A partir de ahora, el procedimiento administrativo aplicable es el contenido en el Decreto que analizamos.

Se trata de un procedimiento más ágil, supervisado por la nueva Ponencia de energías renovables.

Así, se podrá tramitar en el mismo expediente la autorización energética, ambiental, urbanística y paisajística. Eso sí, previa consulta a la Ponencia.

La Ponencia de energías renovables

Se trata de una de las novedades de la norma. El Decreto introdujo un órgano colegiado encargado de analizar la viabilidad de proyectos eólicos y fotovoltaicos. Su posición debe aunar criterios medioambientales, energéticos, paisajísticos y urbanísticos, aunque su composición no es paritaria en este sentido. Falta de paridad que se compensa en la composición de los grupos de trabajo.

Cada vez que se presente un anteproyecto, este será analizado en un grupo de trabajo integrado por:

  • Dos representantes del Departamento de energía.
  • Otros dos del Departamento de urbanismo y paisaje.
  • Dos representantes del Departamento de medioambiente y cambio climático.
  • Y un representante del Departamento de agricultura.

El pronunciamiento de la Ponencia debe darse en el plazo de 3 meses, teniendo el silencio valor estimatorio. Desde la emisión de la resolución de viabilidad el promotor dispondrá de un plazo de dos años para presentar el proyecto definitivo.

Un modelo urbanístico favorable a la transición energética

Por su parte, la modificación del Texto Refundido de la Ley de Urbanismo ha introducido el “proyecto de actuación específica de interés público”, que complemente el planeamiento territorial o urbanístico para promover ciertas instalaciones.

Tales proyectos permiten implementar infraestructuras técnicas (se orientan principal pero no exclusivamente a campos eólicos y fotovoltaicos) cuando:

  • La ley y el planeamiento no lo prohíban, no siendo necesaria la modificación del segundo.
  • Estén previstas por el planeamiento territorial o urbanístico sin establecer una ordenación detallada.

Un salto hacia la transición energética

En definitiva, el Decreto Ley 16/2019 ha supuesto un salto hacia la transición energética, incentivando la instalación de parques eólicos y fotovoltaicos y poniendo freno a las instalaciones que emplean combustibles fósiles.

Con el ambicioso objetivo de que el 100 % del consumo energético provenga de fuentes renovables en 2050, determina la promoción de la movilidad eléctrica y la eliminación de barreras burocráticas a las instalaciones renovables.

Además, prohíbe la implantación de nuevas instalaciones térmicas basadas en el coque o el carbón, forzando a su sustitución en el plazo de 4 años. También facilita las instalaciones de aprovechamiento de energía solar y eólica, tanto en zonas tanto urbanas como no urbanizables.

Este paquete de medidas, que dota de contenido a la declaración de emergencia climática y complementa y desarrolla la Ley 16/2017, promete ser determinante para el desarrollo industrial y energético catalán durante los próximos años.

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Written by carlos guerrero

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