El RDL 16/2020 ha aprobado un paquete de medidas concursales y societarias urgentes, ya en vigor. Evidentemente, la situación derivada del COVID-19 supone un importe reto para la viabilidad de las empresas.

En respuesta, el Gobierno ha preparado este paquete de medidas que persigue:

  1. Garantizar la continuidad económica de empresas, profesionales y autónomos que se encontraran en situación de saneamiento económico previo a la crisis. Nos referimos a las empresas, profesionales y autónomos que antes del estado de alarma estuvieran cumpliendo acuerdos extrajudiciales de pagos o acuerdos de refinanciación.
  2. Potenciar la liquidez transitoria de las empresas. Se aplica así un tratamiento favorable a ciertos créditos que habitualmente tendrían la consideración de subordinados, conforme explicamos más adelante.
  3. Evitar el aumento de la litigiosidad. Tengamos en cuenta que de la situación actual resulta más que previsible la derivación de un elevado número de procedimientos concursales. De modo que este Real Decreto trata de evitar la saturación de los juzgados.

Adicionalmente, la norma trata de ofrecer un tiempo extra para las sociedades de capital, suspendiendo el deber de solicitud del concurso y la disolución por pérdidas para que puedan reestructurar sus deudas y conseguir liquidez.

En definitiva, el RDL 16/2020 incluye una serie de medidas concursales y societarias de extraordinaria relevancia. Su objetivo es evitar la quiebra de empresas y proyectos que, en condiciones ordinarias de mercado, habrían sido perfectamente viables.

Medidas para garantizar la continuidad económica tras el COVID-19

Las medidas que tratan de garantizar la continuidad económica incluyen:

  • Aplazamiento del deber de solicitar la apertura de la fase de liquidación por incumplimiento del plan de pagos.
  • Modificación del convenio o acuerdo y presentación de nuevas solicitudes.

El aplazamiento de solicitar la apertura de la fase de liquidación

La norma establece el aplazamiento del deber de solicitar la apertura de la fase de liquidación hasta el 14 de marzo de 2021. Para ello debe presentar una propuesta de modificación, conforme se expone más adelante.

En estos casos, los jueces se abstendrán de abrir la fase de liquidación aunque así lo soliciten los acreedores, demostrando que concurren los requisitos legalmente establecidos.

La modificación de convenios y acuerdos extrajudiciales de pago y los preconcursos

El RDL 16/2020 permite al concursado presentar una propuesta de modificación del convenio o acuerdo extrajudicial de pagos en vigor. Deberá hacerlo antes del 14 de marzo de 2021, acompañando su solicitud de:

  • Relación de los créditos concursales pendientes de pago y los insatisfechos durante el cumplimiento del convenio.
  • Plan de viabilidad y plan de pagos.

Esta propuesta se tramita del mismo modo que el convenio originario (aunque por escrito), sin que pueda afectar:

  • A los créditos devengados y contraídos durante el cumplimiento del convenio.
  • Ni a los acreedores privilegiados afectados por el convenio originario, salvo que voten a favor o se adhieran.

Además, el juez comunicará al concursado las solicitudes de declaración de incumplimiento del acuerdo de refinanciación que se produzcan hasta el 14 de septiembre de 2020, no admitiéndolas a trámite hasta el mes siguiente.

Se trata de este modo de conceder un mes de gracia durante el cual el concursado puede comunicar el inicio de negociaciones o su intención de iniciarlas. Si en plazo de 3 meses no hubiera alcanzado este nuevo acuerdo, el juez admitirá a trámite las solicitudes comunicadas.

Por otro lado, la norma permite solicitar un nuevo preconcurso (art. 5 bis LC) sin la necesidad de que haya transcurrido un año desde el anterior.

Medidas para potenciar la liquidez de las empresas

Con el objetivo de potenciar transitoriamente la liquidez de las empresas, el RDL 16/2020 introduce las siguientes medidas:

  • En caso de liquidación, los créditos derivados de compromisos de financiación y garantías se calificarán como créditos contra la masa.
  • Los créditos de personas especialmente vinculadas se calificarán como ordinarios.

Clasificación de las deudas por financiación y garantía

Aquellas deudas generadas en concepto de financiación o constitución de garantías se clasificarán como créditos contra la masa. En el caso de las deudas derivadas de financiaciones y pagos realizados por personas especialmente relacionadas con el deudor hasta el 14 de marzo de 2022, se considerarán créditos ordinarios.

Ambas medidas se aplicarán sobre los concursos declarados en plazo de 2 años desde la declaración del estado de alarma. De este modo se trata de incentivar la inversión y la viabilidad de la empresa.

Medidas para evitar el aumento de la litigiosidad y agilizar los procesos

Con el objetivo de evitar la saturación de los Juzgados de lo Mercantil y de Primera Instancia, la norma introduce mecanismos de agilización del concurso. Por ejemplo, confesión de insolvencia, tramitaciones preferentes, simplificación de trámites…

En este sentido:

  • La impugnación del inventario y de la lista de acreedores no hace necesaria la celebración de vista.
  • Si un demandado privado no contesta a la demanda se le considerará allanado.
  • Los medios de prueba propuestos acompañarán necesariamente a la demanda de impugnación y las contestaciones.
  • Hasta el 14 de marzo de 2021 se tramitarán preferentemente:
    • Incidentes concursales en materia laboral.
    • Enajenación de unidades productivas y venta global del activo.
    • Propuestas de convenio o modificación de convenios y acuerdos en cumplimiento.
    • Incidentes de oposición a la aprobación judicial de convenio y en materia de reintegración de la masa activa.
    • Admisión a trámite de solicitudes de homologación de acuerdos o de su modificación.
    • Adopción de medidas cautelares y otras que contribuyan al mantenimiento y conservación de bienes y derechos.
  • Hasta el 14 de marzo de 2021 bastará con que el mediador concursal rechace su nombramiento 2 veces para que se entienda intentado sin éxito el acuerdo extrajudicial de pagos.

Subastas de la masa activa

Otra de las novedades de la norma tiene que ver con el modo de enajenar activos, Y es que en los concursos declarados hasta el 14 de marzo de 2021 esta enajenación se resolverá mediante subasta extrajudicial, incluso si se hubiera establecido otra cosa en el plan de liquidación.

Solo quedan a salvo:

  • La transmisión de unidades productivas o del conjunto de la empresa, que admite la subasta judicial y otros modos de realización.
  • Y la dación en pago, para pago o enajenación directa de los bienes y derechos afectos a privilegio especial, que quedan bajo discrecionalidad judicial.

Suspensión del deber de solicitar el concurso

El RDL 8/2020 ya había introducido la suspensión del deber de solicitar el concurso mientras durara el estado de alarma. Además, impedía a los jueces tramitar solicitudes de concursos necesarios durante los dos meses siguientes a su finalización.

Recordemos que la Ley Concursal establece el deber de solicitar la declaración del concurso en un plazo de dos meses desde que se conozca la imposibilidad de atender regularmente las obligaciones de pago.

Sin embargo, la nueva norma ha derogado a la anterior, de modo que el deber de solicitar la declaración de concurso y la tramitación de solicitudes de concursos necesarios quedan suspendidas hasta el 31 de diciembre de 2020.

Aunque nada impide a la administración social presentar la solicitud de concurso antes de que transcurra este plazo, puede que estemos ante la medida más destacada del RDL 16/2020. Gracias a esta suspensión muchas empresas conseguirán recuperarse del bache transitorio y recuperar su solvencia.

Suspensión de la causa de disolución por pérdidas

El artículo 363.1.e) de la Ley de Sociedades de Capital determina que las sociedades deben disolverse cuando sufran pérdidas que reduzcan su patrimonio neto a la mitad del capital social.

Sin embargo, la última medida societaria introducida por el RDL 16/2020 permite que no computen a estos efectos las pérdidas ocurridas durante 2020. Persiste, sin embargo, el eventual deber de solicitar la declaración de concurso.

En definitiva, el paquete de medidas concursales y societarias urgentes por COVID-19 introducido en el RDL 16/2020 trata de ofrecer a las empresas las herramientas que necesitan para atravesar esta tesitura transitoria.

Se establece así un nuevo campo de juego para el concurso de acreedores, donde muchas empresas podrán recuperarse. Sin embargo, para otras las medidas resultarán insuficientes.

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Written by carlos guerrero

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