El Congreso de los Diputados ha publicado el nuevo Proyecto de Ley para la Transformación Digital del Sistema Financiero. Esta norma trata de adaptar el marco regulatorio a las nuevas posibilidades técnicas abiertas en los sectores fintech, insurtech y regtech. Mediante la regulación de un Regulatory Sandbox se facilita el desarrollo de experiencias piloto que pongan a prueba innovaciones en el sector aislando sus riesgos inherentes.

Su objetivo es dar una respuesta legal a las nuevas posibilidades tecnológicas, ofreciendo un marco jurídico garantista. Dotar a las autoridades de instrumentos de supervisión que no lastren la innovación es fundamental para promover la innovación digital.

Objetivos del Regulatory Sandbox

La regulación del Regulatory Sandbox ocupa la parte central del Proyecto de Ley para la Transformación Digital del Sistema Financiero. Mediante esta regulación, la norma trata importar prácticas europeas e internacionales que permitan realizar pruebas controladas y delimitadas de proyectos de innovación financiera con base tecnológica.

El Regulatory Sandbox resulta imprescindible para el sector fintech. Permite testear nuevos modelos de negocio, procesos, servicios y aplicaciones  en un entorno controlado. Sus características son:

  • Como espacio controlado es seguro para sus participantes y el sistema financiero. Los proyectos pilotos se someten a esta norma y no al marco regulatorio general. Dentro del ECP se trata de garantizar especialmente la protección de:
    • Datos de carácter personal.
    • Usuarios de servicios financieros.
    • Prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.
  • Se somete al control de las autoridades de supervisión. De este modo se garantiza el triple sistema protector, al tiempo que se obtiene información sobre el desarrollo de la experiencia piloto aportando valiosa información al legislador y los supervisores.
  • Se rige según un esquema ley-protocolo. La parte sustancial del marco regulatorio aplicable al Regulatory Sandbox está contenida en el Proyecto de Ley. Sin embargo, cada proyecto piloto se someterá a un protocolo que regulará su régimen concreto.

Análisis del Regulatory Sandbox

La transformación digital supone importantes retos para la política legislativa y financiera. Especialmente cuando afecta a campos como seguros e inversiones. De modo que este proyecto de ley viene a conjugar los intereses de autoridades y empresas tecnológicas, ofreciendo un Espacio Controlado de Pruebas y reforzando los instrumentos de supervisión financiera.

El Espacio Controlado de Pruebas (EPC)

Las experiencias piloto se pueden desarrollar en un EPC, regulado por la ley y por su correspondiente protocolo. La admisión en el Regulatory Sandbox no supone la autorización para realizar actividades reservadas, sino meramente para participar en el EPC.

Para lograr tal admisión, el promotor deberá demostrar que su proyecto aporta innovaciones tecnológicas al sector financiero y que se encuentra “suficientemente avanzado”. Se considera suficientemente avanzado el proyecto que:

  • Parta de un prototipo con funcionalidad mínima, cuya utilidad pueda contrastarse para verificar su viabilidad futura. No es necesario que el proyecto esté completamente desarrollado, sino que basta con un MVP.
  • Aporte un valor añadido, que puede manifestarse en diferentes aspectos:
    • Homogeneización de procesos e instrumentos que facilite el cumplimiento normativo.
    • Mejora de la calidad, protección, condiciones de acceso o disponibilidad o reducción de costes para los usuarios de servicios financieros.
    • Optimización de la eficiencia de entidades o mercados.
    • Introducción de mecanismos que permitan una mejor regulación del sector o una supervisión financiera más eficiente.

Quedan excluidos del EPC las experiencias piloto relacionadas con promotores cuyos proyectos previos hayan sido interrumpidos, salvo que acrediten que han desaparecido las causas de interrupción.

La solicitud de acceso al EPC: evaluación previa y protocolo de pruebas

Para acceder al EPC el promotor debe presentar una solicitud por escrito, que puede tramitarse a través de la sede electrónica. Esta solicitud se acompañará de una memoria justificativa, donde debe acreditarse que el proyecto es “suficientemente avanzado”. Además, la memoria justificativa expresará el valor añadido que busca la experiencia piloto, así como el sistema de garantías a favor de los participantes.

Esta solicitud será analizada por las autoridades supervisoras, que emitirán dictamen favorable o desfavorable acompañado de un informe motivado. Aunque el plazo inicial es de un mes desde que finalice el plazo de admisión de solicitudes, puede ampliarse por un mes adicional si lo requiere el número o complejidad de las candidaturas.

En caso de obtener un dictamen favorable, el promotor deberá suscribir un protocolo de pruebas con la autoridad supervisora en el plazo de tres meses. Este protocolo regulará las condiciones del proyecto concreto. Particularmente:

  • Limitación del volumen de usuarios y operaciones.
  • Sistema de seguimiento de pruebas.
  • Fases del proyecto, duración de cada una de ellas y objetivos a alcanzar.
  • Recursos necesarios para desarrollar las pruebas.
  • Sistema de garantías e indemnizaciones.
  • Cláusulas de confidencialidad y de protección de intangibles.
  • Cautelas en materia de:
    • Protección de datos y de los usuarios.
    • Prevención del banqueo de capitales y financiación del terrorismo.
    • Protección de la estabilidad financiera, integridad de los mercados y de terceros no participantes en las pruebas.

El sistema de garantías del Regulatory Sandbox

Establecidas las cautelas en el protocolo de cada proyecto, los participantes deberán emitir consentimiento informado para intervenir en las pruebas. Para ello se empleará el documento informativo único aprobado por la autoridad de supervisión.

Además, los participantes pueden abandonar el proyecto conforme al régimen de desistimiento aprobado, sin que este desistimiento implique un derecho de indemnización o compensación para el promotor de las pruebas.

En caso de que el promotor incumpla el protocolo, genere riesgos de los que no haya informado o actúe con culpa o negligencia podrá ser objeto de responsabilidad por daños y perjuicios. También podrá derivar esta responsabilidad de fallos humanos o técnicos acaecidos durante el desarrollo de las pruebas. Para cubrir esta eventual responsabilidad, los promotores habrán aportado previamente garantías financieras (seguros, avales o fianzas).

Conclusión de las pruebas y siguientes pasos

Las pruebas pueden interrumpirse por la autoridad de supervisión mediante resolución motivada o cuando haya riesgo para la integridad del mercado o la protección de la clientela. En cualquier caso, concluidas las pruebas se elaborará una memoria para presentar a la autoridad supervisora, donde se evaluarán los resultados de la experiencia piloto.

Finalizado el proyecto, el promotor podrá solicitar la realización de pruebas adicionales o complementarias, o bien la autorización para comenzar su actividad.

Estas son las principales novedades del Proyecto de Ley para la Transformación Digital del Sistema Financiero. Una norma que trata de conciliar la seguridad del mercado y los inversores con la innovación que las tecnologías digitales pueden suponer para los sectores fintech, insurtech y regtech, entre otros.

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Written by carlos guerrero

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